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domingo, 3 de mayo de 2009

CHORREO HISTORICO

Se acabó. Lo que pediamos en este blog hace una semana se cumplió con creces. El mejor Barça (estadísticamente) de la historia vapuleó al mejor Madrid (estadísticamente) de la historia. Pero es que este Barça está a años-luz futbolísticamente de un Madrid perdido, sin propuesta de juego, con jugadores dudosos, con el recurso del orden táctico atrás y la épica para sacar resultados. Demasiado poco frente al mejor equipo, por su juego, del mundo.

Fue una lección absoluta, un baño total, una humillación en toda regla, una demostración de autoridad incontestable en el Bernabeu, el triunfo del gusto por el fútbol frente al resultadismo de encefalograma plano, una goleada memorable, un set inapelable, un golpe estruendoso sobre la mesa, una máquina imparable y arrolladora, un cambio de ciclo, una debacle para los merengues, barridos, aplastados en su estadio, roto en mil pedazos su cuento de la lechera, la farsa de su remontada alentada por periodistas que no merecen tal nombre.

En definitiva, un chorreo que pasa a la historia. Para muchos seguidores culés, el 0-5 es una historia del pasado que apenas conocen -mejor no preguntar a Bojan-. Para otros, un borroso recuerdo en blanco y negro. Lo de este 2 de Mayo de 2009 pasará a la historia culé. Mientras los madrileños celebran la revuelta contra el francés, la culerada podrá rememorar durante muchos años como en el momento cumbre de la temporada el equipo más espectacular y más goleador de la historia llegaba al Bernabeu a pasar la última prueba ante un Madrid crecido por una racha increible -en sus cifras y en su explicación-. Y como el Barça lo puso a todo en su sitio. Remontando incluso el gol inicial. Acallando cualquier atisbo de remontada. Con autoridad y suficiencia. Con estilo y señorio. Con una superioridad insultante. Gracias Boluda, por darnos a conocer la mejor definición de lo vivido en el Bernabeu: un CHORREO.

Y con la victoria culé se acallaron las voces de todos los bocazas que se han tirado media temporada vaticinando el batacazo del Pep-team y la remontada del “juntos podemos”. Por todo ello, esta goleada también va dedicada a todos los que mearon fuera de tiesto en su ansia de descentrar a los blaugrana. El fútbol da muchas vueltas. Y si hace un año se regocijaron con el pasillo culé ante la Liga merengue, ayer todavía les dolió mucho más. Evitaron tener que hacerlo ellos, impidieron que el Barça pudiese entonar su alirón -matemáticamente- en Chamartín, rodearon el partido de la épica necesaria para escenificar la remontada... y recibieron un meneo que se recordará durante decadas. Acabaron arrastrándose, persiguiendo en vano el balón que los virtuosos rivales trasladaban a alta velocidad y máxima precisión, sin otro recurso que pelotas a la olla y San Iker, haciendo faltas -cuando podían- que simbolizaban su impotencia, viendo como sus goles eran respondidos de inmediato por triplicado. HUMILLADOS, BARRIDOS, VAPULEADOS, CHORREADOS.

Vaya para todos aquellos que hablaron de canguelo y cagómetro, que regalaron dodotis, que dijeron que los culés deberían sentir miedo, que recibieron a Juande tras vencer al Getafe hablando de designios divinos merengues y de Guardiola pidiendo clemencia, que prepararon la fiesta en la Cibeles, que escribieron cómo iba el Barça a perder 3 títulos en 10 días... Para todos ellos, forofos parapetados detrás de medios de comunicación, presuntamente neutrales, de alcance nacional, que lejos de reconocer la brillantez del Barça se dedicaron a ensalzar la racha blanca, que lejos de admirar la combinación de fútbol y espectaculo de los de Guardiola pretendieron cansinamente atribuirlo todo a los favores arbitrales -por cierto, den gracias a Undiano, el principal recuperador en el centro del campo, que perdonó tarjetas y obvió el reglamento acabando el partido sin tiempo añadido, evitando el 2-7-.Para todos ellos: !!!2-6!!!

Y para acabar, ahora toca Champions. La batalla en Stamford Bridge no admitirá prisioneros. Pero lo visto en el Bernabeu reafirma más que nunca la filosofía culé. Y hace todavía más indigna la propuesta de equipos dedicados a practicar antifútbol como única alternativa. Algunos columnistas ex-jugadores, que pretenden minimizar el estilo del Barça ensalzando el juego defensivo, las tácticas con 11 jugadores por detrás del balón y otras lindezas similares deberían, de una vez, reconocer que si ello va acompañado, como ha ocurrido en los tres ejemplos más flagrantes de esta temporada (Madrid en el Camp Nou, Español y Chelsea), de faltas continuas, pérdidas deliberadas de tiempo o simulación de lesiones, el responsable de devolver las aguas a su cauce es el árbitro, sancionando debidamente el antifutbol, amonestando la reiteracion y la farsa. Pero por desgracia el estamento arbitral entiende bien poco de fútbol y prefiere ser protagonista. Solo así pudo el Chelsea salir bien librado del coliseo azulgrana, con un empate a nada y sin sancionados. Todo queda para el partido de vuelta. Aunque con el resultado de Madrid se afronta mucho mejor. Y los del Chelsea, más acongojados. Aunque quizá peor, puede que planten el autocar en su portería, muerdan tobillos y acaben marcando de córner -recurso principal del tan alabado futbol inglés y mayor punto débil del Barça-...

Y si el Chelsea nos elimina, oiremos decir que finalmente, cuando se enfrenta a un equipo de verdad, el Barça no da la talla. Me niego a aceptar este discurso. Cuando el Barça goleó, arrasando, a Olympique de Lyon (5-2) o Bayern (4-0), resultó que ambos equipos ya no son lo que eran, que el fútbol francés y alemán están en decadencia. Cuando se humilla al Madrid (2-6) se dice que es bueno para el madridismo, ya que permitirá que Florentino fiche una galaxia entera -preparémonos para tres meses de prensa capitalina volcada en cientos de fichajes rutilantes-. Pues si el Barça perdiese frente al Chelsea o si lo hiciese en la Final de Champions no dejaría de ser el equipo que juega mejor a fútbol, que busca la estética como camino más honesto hacia la victoria, que sigue marcando estilo, ese que arranca realmente con el Dream team y que en su versión 3.0 ha alcanzado su máximo nivel.

Por ello, como dude de Pep, quiero reconocer su mérito. Los jugadores son excelentes en lo técnico -no tanto en lo físico-, pero la plantilla no difiere demasiado de la que hizo el rídículo la temporada pasada. El entorno culé no es fácil, el presidente -mejor calladito- no goza de la estima del soci y la presión procedente de Madrid para que el Barça fallase ha sido brutal. Pero Pep ha conseguido revertir la situación envenenada que heredó y conseguir que el Barça vuelva a enamorar al planeta fútbol. Y lo mejor. Sabe interpretar perfectamente el sentir del soci. Por que él si es uno de los nuestros. Y logró lo que un culé siempre ha soñado: jugarse la Liga frente al Madrid y ganarla, goleando en el Bernabeu. Gracies Pep.

lunes, 19 de enero de 2009

PEP ES DIOS

Para unos, Maradona es Dios. Sus goles, su mano, el Mundial de México. Milagros todos ellos que le elevaron a la categoría de divinidad en Argentina. Para otros, empieza a serlo Messi. O al menos, juego de palabras mediante, su enviado. Pero no dejan de ser dioses menores. Sí, han obrado milagros. Pero eso solo garantiza la santidad, no otorga carnet de acceso al panteón celestial.
Creo que Guardiola ha ido más allá. ¿Por qué? Simplemente por que él es el primero en demostrar empíricamente que la resurrección es posible. Ha recuperado una plantilla deshecha moral y deportivamente sin apenas incorporaciones -bueno, en realidad una significativa (Alves) que vale por tres-, ha resucitado a jugadores acabados (!!!Lázaro Henry!!!), controvertidos (Eto), dudosos (Abidal) o directamente inservibles (Gudjohsen), ha descubierto nuevos valores (Busquets) y encima Messi no se lesiona -toco madera-.

El partido frente al Depor supuso la vuelta a las goleadas -si consideramos victorias con más de 4 goles, es la 7ª en la 1ª vuelta-, después del Tourmalet y las remontadas. Lo mejor, la sensación que transmite el equipo de no dar tregua al rival hasta dejar el partido liquidado. La 1ª parte fue un monólogo de dominio culé, Valdés fue un espectador de lujo, el equipo siguió buscando a Aranzubia -de largo el mejor de su equipo-. Nada que objetar. Chapeau, campeones (de invierno y de primavera).

Y los que dudamos en su día de Pep, aceptemos nuestro error, confesemos nuestro pecado y sigamos con el apostolado de nuestro nuevo Dios futbolístico. Si llega a quedarse Ronaldinho igual vuelve a ser Balón de Oro...

Y a esto se acabó la 1ª vuelta. Vale la pena recordar el vaticinio efectuado hace un par de meses (19/11/08) en este blog, tras la 11ª jornada y antes de afrontar la fase más complicada del calendario:
– Clasificación prevista: Barça 48; Madrid 40; Villarreal 39; Sevilla 38; Valencia 36
– Clasificación real: Barça 50, Madrid 38; Sevilla 38; Valencia 34; Villarreal 33
– Efectividad prevista: 54 goles a favor – 15 goles en contra (+39)
– Efectividad real: 59 goles a favor (+19 postes) – 13 en contra (+46)
Conclusión: este Barça supera las previsiones más optimistas de cualquier culé... y los rivales también.

Y el Español, cumpliendo pronósticos (ver post del 28/9/08 en este blog, cuando el buen arranque perico les permitía soñar). La plantilla es justita, las estrellas (?) están acabadas, lesionadas o ambas cosas, el portero, antes salvador, ahora se las mete él mismo, los fichajes, de broma -salvo Pareja-, el Presidente y su Consejo, impresentables. El destino, la 2ª división. Y en la Copa, más les hubiese valido perder contra el Poli Ejido -que, por otra parte, mereció ganar en Montjuic de calle- y evitarse la humillación que se les viene encima... aunque sabido es que Dios aprieta pero no ahoga, por lo que el Barça jugará con Bojan, Sylvinho, Hleb, etc., y no se ensañará más de lo necesario.

Y del Madrid, que decir. Una banda en el campo y una casa de barrets en el palco. La crisis seria de dimensiones galácticas si no fuese por las dos ligas regaladas por el Barça.
En lo futbolístico solo les queda agarrarse al milagro en la Champions -improbable ante el especialista Benitez, más aún con la ida en el Bernabeu- y a un milagro aun mayor en la Liga. Imposible, hoy Dios es culé, aunque los árbitros -ver Pérez Burrull, un merengón de los de toda la vida, robando él solito el partido a Osasuna- sigan haciendo su papel de enviados del reino de las tinieblas.
Aunque de hecho los merengues también tienen motivos para adorar a Pep. Gracias a la superioridad sobre sus rivales el Barça ha provocado ya 6 expulsiones de las que se beneficia directamente el Madrid, quien además se enfrenta a rivales que vienen hundidos moralmente, con defensas dubitativos sobre su capacidad para seguir en el fútbol profesional. Gracias a esos favores y a los de los árbitros pueden ir tirando, creyendo que con Robben e Higuain tienen estrellas comparables a las culés. Lo suyo es intentar asegurar la 2ª plaza e ir ensayando el pasillo del 3-M...

jueves, 25 de septiembre de 2008

ESPEJISMO ISLANDES



Pues con la duda nos quedamos. El día de la revalida, de la confirmación del equipo de Guardiola, de dejar atrás las dudas iniciales, aun no ha llegado. Los optimistas preveían un triunfo claro sobre un Betis -hasta ahora incapaz en ataque- que disiparía las dudas de los escépticos pesimistas.

Pero la verdad es que todo lo positivo de la primera media hora de juego, personalizado en la efectividad de Eto, se ve oscurecido por la desconexión, ya iniciada en el último cuarto del primer tiempo y confirmada en el segundo.

Lo peor es confirmar que en este equipo las ganas, el hambre y la ambición, señas de identidad esgrimidas hasta la fecha también pueden dejar paso a la indolencia, el mínimo esfuerzo, la falta de carácter -¿donde estaban en la segunda parte esos centrocampistas a los que, con viento a favor, tantos consideran los mejores del mundo?- y, con ello, la pérdida de la iniciativa, el desorden defensivo y los goles del rival. Y esta es la crónica de la temporada pasada y la anterior. ¿Significa que lo visto hasta ahora era un espejismo?

Mi opinión es que el equipo tiene todavía muchas cosas por mejorar, algo lógico en un equipo medio nuevo, pero confirma también que la euforia por una victoria ante un mediocre Sporting de Gijón no debe nublar la vista a nadie.

Y entre lo positivo, la capacidad de reacción final para conseguir la victoria, de la mano de un inesperado Gudjohnsen, un jugador denostado por todo el mundo -por méritos propios-, que ha salvado los muebles, los tres puntos y ha evitado que los nervios se desatasen al final. ¿Será también un espejismo la recuperación de Gudjohnsen?

Pero seamos consecuentes: lo que vale es la victoria y sumar puntos.
Para todos los puristas, una pregunta: ¿prefieren el empate frente al Racing con el mejor fútbol de los últimos años o la victoria tras la desconexión total y el bacalao salvador?

Y, por cierto, para aquellos que apelaron a la mala suerte tras los dos primeros partidos como argumento frente a los que no veían -ni acabamos de ver todavía- las excelencias del presunto nuevo dream team que algunos quieren vendernos, hoy pueden dar gracias a la Mercè. Por que si bien se puede alegar un lanzamiento de falta al poste (4º de la temporada en Liga), también deberiamos reconocer el clamoroso penalty de un Martín Cáceres acelerado sobre Sergio García que el árbitro se ha tragado con patatas. Gracias.



Y para terminar, un recadito para Txiki -de cara a la temporada que viene, ya que ha iniciado su período vacacional hasta mayo-: necesitamos un portero que sea alternativa de verdad a Victor Valdés. El Betis, incapaz de marcar en las tres primeras jornadas, nos ha clavado dos. Y José Mari, después de un año sin hacerlo, ha vuelto a mojar.



Se dirá que Victor no podía hacer nada, que estaba vendido, etc. Pero no es menos cierto que en el primer gol la disposición de la barrera no era la mejor -y esa es responsabilidad del guardameta- y en el segundo se queda a media salida, toca el balón sin fuerza y se le cuela. Lo dicho: no para un solo remate difícil. Aun suerte que no se ha tragado -a punto ha estado- un disparo lejano de Capi, en la que debe ser su primera parada de la temporada.

lunes, 15 de septiembre de 2008

FALTA POLVORA...

Suma y sigue. Tercer rival en partido oficial, de nivel similar a los anterior (repasemos: Wisla, Numancia y Racing) y el equipo no gana. ¿Y goles? Uno en los últimos tres partidos, de penalty y gracias.

Lo mejor que se puede decir del partido ante los cántabros es que siguen las ganas -el recurso de los equipos pequeños-, que los canteranos Sergio Busquets y Pedro han sido los mejores junto al lesionado Hleb -primera baja por lesión de la temporada-, que se generan ocasiones... pero seguimos sin ganar. Y tras el fiasco de las dos últimas temporadas necesitamos como el aire que respiramos las victorias, recuperar la confianza, ilusionarnos con el espectáculo, vibrar con los goles. Pero nada de nada. En la práctica seguimos demasiado cerca del año pasado: mucha posesión, poca polvora y goles recibidos con demasiada facilidad.

 

Analizando el partido de hoy me permitiré apuntar algunos aspectos que, aunque políticamente incorrectos, ayudan a entender un resultado tan decepcionante:

–      Valdés va camino de record: después de dos jornadas de Liga habrá conseguido ser el único portero con un 100% de remates recibidos convertidos en gol. Como en los dos últimos años, no para nada complicado. No sé si se ha estancado en su evolución, pero es comprensible ante la nula exigencia a que se ve sometido. Lo hago bien o mal nadie en su sano juicio quiere ver a sus suplentes en el campo, así que nos hemos de tragar al chulillo de Valdés...

–      Abidal sigue con una empanada monumental y va camino de convertirse en el blanco perfecto de los silbidos, después de haberse cargado ya el mister a Henry para evitar que el soci lo recibiera de uñas después de su aportación en los últimos partidos.

–      ¿Qué aporta Piqué? Aparte de ser de la casa y tener buena planta, bien poca cosa. La salida de pelota desde atrás, imprecisa -mucho mejor Busi- y la capacidad para confundir la posición y acabar discutiendo con Puyol, sintomática.

–      La falta de pegada en el centro del campo, personificada en Xavi e Iniesta, los famosos jugones que enamoran con la “roja”. Hasta cuando seguiremos ciegos a su casi absoluta incapacidad para aportar gol llegando desde atrás. Desde que Xavi ocupa una posición más adelantada, justo por detrás de la delantera -como postulaban los expertos-, no hemos marcado un solo gol -Wisla al margen-. Ni asistencias de gol ni chut desde fuera -pero si no tiene fuerza, digamoslo claro-. En el caso de Iniesta solo se me ocurre que si tuviera gol sería el mejor del mundo en su posición. Pero como no lo tiene -ni gol, ni chut, ni fuerza- se queda en un jugador elegante y vistoso. Muy bonito para la vista pero incapaz de aguantar el peso ofensivo del equipo.

Cambio a cualquiera de estos dos por Lampard o Gerrard, menos peloteros pero más efectivos.

–      Y cuando no podemos quejarnos de las bandas -bien Pedro, incisivo Alves, dinámico Hleb-, falta un delantero rematador. Tras la incapacidad para traspasar a Eto, vendernos la moto de que nunca quisimos traspasarlo y defender su gran compromiso con el club -bolos africanos al margen-, se constata la razón por la que Guardiola quería otro perfil de killer del área.

 

En fin, podemos olvidar todo lo anterior, aferrarnos a los chavales -un factor que se me antoja circunstancial, no podemos esperar siempre un partido tan completo de Busquets-, apelar a que la temporada es muy larga, lamentar la mala suerte (3 postes en Liga) y esperar al próximo partido. Al fin y al cabo, no nos queda otro remedio. Bueno, sí: velas y rezos para que lo de Hleb no sea grave y para que alguien en el club, además de dominar la oratoria hueca, se entere que faltan delanteros -para el mercado de invierno y el de verano-.

 

Y para acabar, un mensaje para el blogger alternativo, el Laportista encapuchado que me acusa de tristón por no abrazar su discurso triunfalista: ojalá el Barça lo gane todo, juegue espectacular y golee a todo el mundo. Pero no se es menos barcelonista -o antibarcelonista según el nuñismo-laportismo- por señalar los errores. Por que solamente desde la autocrítica se puede construir. La autocomplacencia y el triunfalismo gratuito nos llevará a un nuevo fracaso. Al tiempo...    


OMERTA

lunes, 8 de septiembre de 2008

Los "tristones"


El blog de fecha 3 de setiembre titulado “Más de lo mismo” es el claro ejemplo de lo que denomino ejemplo de aficionado cule tipo “Tristón”, un aficionado que parece disfrutar con la autocompasión y para el que la medida máxima del vaso es medio vacio (y eso cuando se gana Liga, Champions, se gana la liga de basket, balonmano y hockey y el club le baja el carnet de socio!!).
Es el tipo de aficionado que asiste mudo a los partidos en el Camp Nou, con el silbido preparado al segundo pase poco preciso, que defiende que ya dijo después de la final de Paris que teníamos que vender a Ronaldinho y que suele ir cambiando su opinión según como suenen los vientos de algunos de los periódicos deportivos de Barcelona. En definitiva, “tristones”.Creo que tenemos que decirles a los tristones que su actitud es algo enfermiza, que tienen que cambiar y ayudar a mejorar ese “estado de ánimo” que es un club de futbol, formado por jugadores, directiva, aficionados y medios. Intentemos ser objetivos, y analicemos algunos hechos:
- Confieso que no vi el partido de Numancia. Si he leído y oído varios comentarios sobre el partido. Aparentemente, algo de mala suerte, algo de nervios, algo de dudas sobre la táctica y una pizca de maldición pajaritos.
- Tenemos técnico nuevo. Nos podrá gustar más o menos su verborrea fácil (creo que le llamaré el Obama de Santpedor) o su falta de experiencia como técnico, pero la realidad es que es el entrenador y debemos darle un voto de confianza a medio plazo. Recordemos que los idolatrados Johan Cruyff y Frank Rijkaard tardaron respectivamente 2 y 1 año en ganar la Liga (por no hablar de la gloriosa temporada 2001-2 del gran experto televisivo en futbol Reixach), por lo que como mínimo merece el crédito de una temporada entera, salvo desastre monumental, obviamente.
- Esta liga se presenta extraña. No se ve ningún equipo dominador, los fichajes han sido escasos y los grandes equipos tienen la rémora de la Eurocopa, las Olimpiadas, etc
- Las lesiones jugarán un papel clave. Barça, Madrid, Valencia, Athleti c tienen un par de grandes estrellas con rodillas/musculos de vidrio, las que menos se rompan facilitarán el campeonato
- El Madrid tiene pinta de polvorín a poco que los resultados no acompañen
- Y el Barça…, pues ya veremos. Confiemos en que podamos ganar algún título (además de nuestro siempre menospreciado Gamper), y si no, por lo menos seguro que disfrutaremos de algunos grandes partidos, jugadas imposibles o tertulias impagables.
Y los tristones, queridos tristones, tendréis miles de temas durante el año para tristonear (Laportadas, etoadas, piqueadas), pero recordad que, al final, siempre era Leoncio, con sus locuras, metidas de pata y tortazos, el más feliz!!!

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Más de lo mismo.....

Empezó la Liga y con ella mi comentario puntual sobre la evolución del Barça, desde la perspectiva de soci culé de muchos años. Vaya por delante que desde el mismo momento que ha acabado el partido de Los Pajaritos no dejo de repetirme que esto es muy largo, que las notas a final de temporada -que triste estar ya así-, que el equipo lo ha intentado hasta el último minuto... Pero mi opinión es que después de tres partidos oficiales, frente a rivales de nivel parejo -y bajo- como el Wisla Krakow y el Numancia, se constata que el Barça este año no tiene equipo para aspirar a ganar nada. Así de claro. Y seguramente no pueda exigirsele mucho más a Pep Guardiola. Recordemos que justo inicia un ciclo y echemos atrás la memoria para recordar como empezó el proyecto Rijkaard. Pero aceptando este matiz -que no es menor-, sí creo que hay aspectos que no deben pasar por alto. En primer lugar, después de todo el discurso de cambio de actitud, de trabajo táctico y físico pormenorizado, de alternativas tácticas y no se cuantas frases floridas más, la realidad es que en los dos desplazamientos ya se ha observado que el equipo peca de los mismos defectos que el año pasado: fases de indolencia/suficiencia -que suelen desembocar en goles del rival-, dominio hasta la saciedad de la posesión del balón -que en manos del Barça suele ser inservible-, falta de gol, ausencia de profundidad, juego por el centro, laterales permanentemente empanados en defensa, centrocampistas tocadores sin llegada, prisas a última hora... y, además, sin posibilidad de apelar a la heroica para ganar partidos que salen torcidos. Bien que nos vendría este recurso que tanto despreciamos cuando el Madrid lo utiliza para ganar partidos en que da pena. Pero nuestro perfil de equipo de etiqueta, que no se ensucia el traje de faena, no conoce de machadas de este tipo (Gamper al margen).Podemos buscar excusas en la táctica defensiva del Numancia, las dimensiones del campo, la mala suerte o la conjunción astral. Pero la realidad es que el Barça -y bien lo sabe Guardiola- debía ganar este partido para ganar credibilidad. Ante un rival recien ascendido, con un presupuesto ridículo, sin ningún jugador extranjero, solo valía la victoria. Lo demás son excusas. De momento, suspenso sin paliativos.Y si me permito afirmar que no vamos a ganar nada -bueno, quizá la Copa del Rey si hay suerte en el sorteo y no nos toca el Getafe- es por que creo que la renovación de la plantilla ha sido insuficiente. Han llegado cinco jugadores, de los cuales solo uno se perfila claramente como titular (Alves) y que, de momento, solo augura que acabaremos añorando defensivamente a Zambrotta y Belleti. La alineación frente al Numancia lo deja claro.Y esta plantilla insuficiente renovada es, además, cortísima de efectivos. O sea, los mismos y además con menos jugadores. Basta analizar la plantilla por líneas para ver lo insuficiente y descompensada de la misma:–

Portería: sin presión para Valdes, quien podrá seguir siendo imbatible con viento a favor y no parando nada cuando vienen mal dadas. No se ha fichado a un portero que pueda competir con Valdes y nos limitamos a quedarnos con Pinto y Jorquera por que son buena gente.

Defensa: aunque es la línea con más fichajes (Alves, Piqué y Martin Cáceres), me plantea varias dudas. En primer lugar, falta un suplente para el lateral derecho. Si bien es cierto que Alves no ha sufrido ninguna lesión en los últimos siete años -toquemos madera-, es un jugador asiduo a las tarjetas -no solo amarillas-, por lo que, sin duda, se perderá partidos. ¿Quien ocupara su posición? ¿Puyol? Parece la única opción clara. Si fuese así, preparémonos para sufrir en el centro de la defensa. Por que con Milito fuera hasta marzo -y ya veremos cuando recuperará la forma, si es que lo hace- y con Márquez que suele perderse un mínimo de 15 partidos por temporada por su tendencia a sufrir roturas fibrilares, me veo jugando partidos decisivos con una pareja de centrales Piqué-Cáceres que conjuga lentitud (el primero) con falta de posición (el segundo). Y esto se evitaría disponiendo de otro lateral derecho. –

Centrocampistas: aunque se han incorporado Keita y Hleb, todo apunta a que el modelo va a seguir girando alrededor de Xavi e Iniesta. Y más valdría ir pensando en alternativas tácticas a esta pareja, a quien en la Liga española conoce todo el mundo -otra cosa es la Eurocopa- y que pronto empezarán a mostrar un rendimiento decreciente -ya se sabe, el cansancio acumulado con “la roja”-. Y el problema es que en el centro del campo solo nos queda la dupla Touré/Keita, el desubicado Hleb y el inamovible Gudjohnsen. Si sobreviene alguna lesión grave -estadísticamente cabe esperarla-, no veo jugadores de nivel suficiente para garantizar un centro del campo consistente a lo largo de toda la temporada.

Delantera: aquí el problema es de escandalo. Faltan jugadores y falta gol. Se han marchado Ronaldinho y Giovanni -no cuento a Ezquerro- y no se ha fichado a nadie. Y si contamos a Hleb, entonces menos gente queda en el centro del campo.Y en esta línea me parece suicida no prever que alguno de los dos titulares indiscutibles (Messi y Eto) sufrirá alguna lesión de larga duración. El primero se ha pasado lesionado un mínimo de tres meses en cada una de sus tres temporadas en el primer equipo -y esto, a su edad, nos debería hacer prever que estamos ante un jugador cuya carrera será más inconstante que, por poner un ejemplo, la de Overmars o Robben-, y el segundo se ha roto las rodillas en las dos últimas temporadas y ha perdido potencia. Si añadimos que la espalda de Henry le obliga a descansar dos partidos cada vez que juega cuatro seguidos, nos encontramos con la necesidad de tirar del banquillo con frecuencia. ¿Y quien nos queda allí? El recurso Bojan y la opción de Hleb o Gudjohnsen en punta. Es decir, en precario.A esta situación se ha llegado en parte por la bajada de pantalones de Guardiola -quería un delantero centro-boya y se ha tragado al camerunés díscolo, quería un jugador de banda izquierda y no ha venido- y en parte por una apuesta arriesgada en cuanto a los recursos disponibles -plantilla muy corta pese a los reincidentes Márquez, Milito, Messi, Eto y Henry-.


Por todo ello me suena ridículo el discurso de Pep amenazando con cambios en la alineación si no se muestra implicación, intensidad, etc. Este discurso solo se sostiene si hay alternativas de verdad en el banquillo. Si lo que vamos a encontrar, con todos los respectos, es a Pedro, Jeffren, Victor Vázquez o Sergi Busquets, dejémoslo estar. Es por ello que, con estos mimbres, teniendo que reconstruir el equipo y la autoestima del culé prácticamente desde cero, parece complicado armar en poco tiempo un equipo sólido, sin fisuras, que gane y además que enamore -eso es lo que han prometido-. Por ello, sin ánimo de ser pesimista, como culé aun ilusionado -como siempre a principio de temporada- pero con la paciencia agotada, prefiero empezar ya ahora a no creer en imposibles y asumir que nos viene otra temporada en blanco... que Laporta no se puede permitir.

lunes, 16 de junio de 2008

5 AÑOS CON JAN (primera parte)


Justo cuando se cumplen 5 años de la victoria electoral de Jan Laporta, es el momento ideal para valorar las luces y sombras de su mandato y analizar las razones que han llevado a la convocatoria de una moción de censura en su contra.
La interpretación que hoy inició y que se reparte en tres entregras, esta hecha desde la perspectiva de un socio culé, habitual del Nou Camp y, por tanto, con un cierto grado de conocimiento del pensamiento del “soci”, con la voluntad de intentar expresar, en momentos de crispación ambiental, de laportistas y antilaportistas, lo que podría ser un atisbo de balance de su gobierno, estructurada en tres bloques: el balance deportivo, el balance económico-social y el personaje.
Con todo ello solo se pretende, modestamente, hacer una aportación más a las numerosas que en estos días colapsan los medios de comunicación. Y hacerlo desde una perspectiva a la vez descriptiva y valorativa, desde la sensibilidad del soci -al que no se´l pot enganyar-, sin ánimo de promover el voto a favor o en contra de Laporta en la moción que en unos días se votará.
Balance deportivo:

● Un equipo “trionfant” como eje del círculo virtuoso: 3 años de éxito...
El discurso durante la campaña de hace años fue inteligente por parte de Laporta. Frente a candidatos menores que ofrecían nombres sin un proyecto claro y a un competidor que se negó a dar nombres antes de la cita con las urnas, Laporta supo vender un proyecto basado en la contratación de un par de cracks mediáticos cada temporada, destinados a cambiar el rumbo errático de la época Gaspart y el interin de Reyna.
Este modelo enganchó lo suficiente, pese al fiasco de Beckham -!gracias al panteón de los dioses de todas las confesiones juntas!-, para despertar la ilusión en una primera temporada donde, salvo las críticas a Rijkaard en la primera vuelta (providencial Davids), el equipo fue devolviendo la confianza a la culerada. La remontada de la 2ª vuelta -hasta la 2ª plaza-, aliñada con el colapso de la galaxia merengue -aquella temporada en que regaló la Liga al Valencia, la Copa al Zaragoza y se hundió sin remisión- fueron un punto de partida más que aceptable -unido a la eclosión de Ronnie-, sobre todo viniendo de donde se venía -recordémoslo, de sufrir para entrar en la UEFA, con un equipo jugando a la contra, con Antic-.
Los fichajes de la segunda temporada enmendaron algunos errores de la primera (a saber, Mario -¿quien fue el responsable de dicha apuesta, al estilo José Mari?-, Quaresma -demasiado joven para asumir la presión-, etc) y pusieron los cimientos de un equipo campeón: la jerarquía de un jugador total como Deco, la ambición por triunfar de un pletórico Eto´o y, por que no decirlo, el método tolerante de Rikjaard, permitieron construir un equipo voraz, con hambre de triunfo, formado por jugadores ansiosos de gloria, donde tanto los foraneos -salvo Deco- como los canteranos apenas habían saboreado las mieles del triunfo.
La cosecha (2 Ligas, 1 Copa Europa y 1 Supercopa España)
se antojan, con perspectiva, un botín escaso para tanto talento acumulado, para tanta superioridad exhibida en España y en Europa. Pero en todo caso, a Laporta debe atribuirse el mérito de esos 3 años, tanto si lo fue por decisiones suyas como si por obra de Sandro Rossell, quien al fin y al cabo, llegó de la mano de Jan.
● 2 años de depresión...

Lamentablemente, el Barça ha repetido, paso a paso, los errores del Madrid de 3 años antes. Seguramente el delirante conjunto de actores que configura el club (los propios jugadores y directivos, pero también afición y prensa) impide que sea de otra manera, pero parece que resulta imposible mantener la mente fria y quedarse en un término medio. Pero no, parece que o bien lo quemamos todo o adoramos hasta la adulación a nuestros heroes.
Y de eso a la tolerancia excesiva, la autogestión, el pasotismo, la indolencia, y la prepotencia en el vestuario y en el campo ya solo hay un paso. Y es que en el fútbol profesional actual ya casi nunca se gana solo con el nombre (salvo que te enfrentes a un equipo escocés, vease Celtic y Rangers este año), y sin trabajar física y tácticamente es imposible ser un equipo campeón. Se podrán ganar partidos y avanzar rondas en competiciones, pero en el momento definitivo será difícil superar a rivales de talento similar -o incluso inferior- pero bien entrenados y concienciados de su objetivo.
No toda la culpa de lo anterior puede atribuirse a Laporta, pero es indudable que el capitan del barco es el responsable último de todo lo que ocurre en el club y, por tanto, en el equipo. Y en este caso se ha echado de menos una mayor intervención, una mayor mano dura -especialmente tras la temporada 2006-07-, un discurso más contundente.
Pero no, la sensación es que se ha instalado en la directiva un cómodo “laissez faire, laissez passer”, con el manido recurso de las notas a final de temporada, cuando durante el curso 2007-08 todos los seguidores del Barça eran conscientes que el rendimiento del equipo era decadente, que el vestuario podía calificarse de “can pixa”, que la forma física era lamentable, que tácticamente el equipo era previsible hasta el aburrimiento, que en la plantilla no había jugadores con carácter -o habían desertado voluntariamente-, etc, etc.Y lo peor para Laporta es que estos dos años de fracaso en mayúsculas, viniendo de los años “triomfants” anteriores, son los últimos de su ciclo, por lo que a mucha gente le queda una cierta sensación de déjà vu, de “ja tornem a ser-hi”...

● ...y un proyecto que crea dudas
La evidencia que el Barça ha tirado por la borda una plantilla que se percibía como la mejor del mundo -¿lo era? ¿lo podía haber sido gestionada de otro modo?-, resucitando a un rival hundido -¿quien daba un duro por el Madrid de Capello o, más aun, por el de Schuster, con fichajes de última hora?-, fruto más de la propia desidia que de los méritos de otros, llevó a pedir a la afición un cambio de entrenador y, quizá, un retoque del modelo futbolístico-.
La infinita contradicción del alma barcelonista lleva a percibir al enemigo acérrimo de la ultima época (Mourinho, of couse) como el timonel necesario para establecer disciplina en la plantilla. Y Laporta, guardián de las esencias del cruyffismo, la posesión del balón hasta la extenuación y el tiqui-taca, reniega de dicho candidato, alegando que no se puede traicionar el estilo del Barça. ¿Acaso el Chelsea bicampeón en la Premier League no arrasaba, goleando a sus contrarios?
Pues bien, la alternativa es Pep Guardiola. Estoy convencido que hasta el último socio y seguidor del Barça desea que Guardiola triunfe por todo lo alto, por que ello sería sinónimo de triunfos del club, y ello, por encima de todo y de todos, es lo que el culé quiere. Pero debe entender Laporta que un entrenador de la casa, con una personalidad un tanto controvertida, sobre el que existen dudas sobre la dureza de su carácter -por más que sus chavales del B argumenten lo contrario- y sin experiencia más allá de 3ª división, genere dudas y no ilusión.
Pero si esta no la encontramos en el banquillo, la opción es encontrarla en la renovación de la plantilla. Y aquí es donde surge el principal problema. Por un lado, por la dificultad endémica de vender dignamente a nuestros cracks -si es que los vendemos...- y por otro por la evidencia para todo el mundo futbolístico de nuestra necesidad de fichar. Y además, con un agravante respecto a hace 5 años: entonces el equipo era un solar y llevabamos un lustro de decadencia; hoy venimos de un pasado reciente glorioso. Y la afición quiere cracks. En descargo de Laporta hay que decir que en su mandato solo se ha contratado un crack en todos los sentidos -Henry-, mientras que el resto se encumbraron en el Nou Camp -Ronaldinho, Deco, Eto´o- o han surgido de la cantera -Messi o Bojan en un futuro cercano-. Pero hoy el culé no tiene paciencia tras esperar inútilmente durante dos años. Y los fichajes realizados (Keita, Piqué, Cáceres, incluso Alves) y algunos de los anunciados (Hleb, Moutinho, Sergio García, Trezeguet, Mario Gomez, Hernanes ), no parecen ser suficientes para recuperar el ánimo.
Difícil decisión a tomar: ¿apostar por un crack? Si la respuesta es sí, ¿por cual?