martes, 24 de marzo de 2009

¿LIGA O CHAMPIONS?


Ya se que es un dilema inútil. Renunciar a una competición no garantiza ganar la otra, por lo que debatir qué se prefiere no dejar ser un puro divertimento. Personalmente, dadas las circunstancias (sorteo de Champions, calendario cargado y lesiones), creo que el Barça debería centrarse en asegurar la Liga. Y en la Champions, si suena la flauta, perfecto. Pero nunca reservar jugadores en Liga para poner toda la carne en el asador europeo.
Las razones son diversas y todas poderosas.

En primer lugar, por sencillez. En la Liga, el Barça manda con 6 puntos de ventaja -casi podemos dar por hecho que son 7, salvo que Valdés tenga una jornada benefica en el Bernabeu y se dedique a regalar goles como el día del Español- cuando faltan 30 en juego. Un 20% de los puntos, 2 partidos como mínimo. Además, solo hay un rival, al que sería delicioso machacar en su propio campo el día que sueñe con acercarse en la tabla.
Por contra, en Champions la dificultad es máxima: el sorteo ha sido poco benévolo. Es cierto que se puede superar al Bayern -o no-, pero la eliminatoria de semifinales es altamente compleja y, de pasarla, nos esperaría en la final posiblemente el vigente campeón. Se miré por donde se miré, la Champions está mucho más complicada que la Liga. Reservar jugadores en la Liga no garantiza conquistar la competición europea. Al revés, en cambio, prácticamente sí.

En segundo lugar, por plantilla. El Barça ha demostrado sobradamente ser el mejor en España. Su estilo intimida, sus jugadores son respetados -salvo por ciertos árbitros- y el equipo se siente nuevamente seguro tras los dos tropiezos ante pericos y colchoneros. En cambio en Europa aun debe demostrarse que la plantilla, especialmente si sigue sufriendo lesiones, puede competir al máximo nivel contra equipos como Liverpool, Chelsea o Manchester Utd., en duelos que sin duda requerirían de un físico a tope para soportar el ritmo endiablado que imprimen los equipos de la Premiership. Creo sinceramente que el Barça no es superior a dichos rivales. Tampoco inferior. Pero con desventaja de campo, la presión de un partido de vuelta en las islas puede superar al equipo.

En tercer lugar, por formato de competición. La regularidad ha sido la divisa del Barça en la Liga. Pero la misma cuenta poco en una competición del KO, a dos partidos, donde el factor emocional y el azar cuentan mucho. Respecto al primero, el equipo me genera dudas. De hecho, en tres ocasiones he visto al equipo desquiciado: en Liga ante el Madrid y en Liga y Copa frente al Español. Me hace pensar que al equipo aun le falta un poco de madurez, de afrontar situaciones límite. En cuanto al azar, pues eso. Solo si Pep es heredero de la célebre flor de Cruyff podemos estar tranquilos...

En cuarto lugar, por justicia. El Barça merece, por su estilo, por su compromiso con el espectáculo, por su fair play, ganar la Liga. Después de 7 meses en cabeza -de momento-, la Liga premia la regularidad. Y compensa el trabajo del día a día. Cuantas veces hemos despreciado a esos equipos que, desahuciados en Liga, han centrado su temporada en ganar la Champions. Pues eso. La Liga, primero. Y la Champions, de premio.

Y quinto, pero no menos importante: por quien es el rival en la Liga y lo que supone dejarlos en blanco. Y, por pasiva, por lo que supondría perder la Liga otra vez con remontada merengue. Conociendo la capacidad depresiva culé, viviriamos años y años traumatizados, con la seguridad que cualquier ventaja se disolvería ante los “juntos podemos” capitalinos.

Ya se que, en sentido contrario, hay que pensar en el prestigio, en la grandeza, en la historia, etc. No hablo de renunciar a la Champions. Solamente de asegurar la Liga. De no hacer experimentos extraños en Liga que, de provocar malos resultados, tendrían consecuencias negativas en la Champions al convertirla en un clavo ardiendo al que agarrarse.

Y, además, la victoria culé en la Liga podría tener múltiples efectos colaterales. En Madrid, el advenimiento de Florentino y el regreso de Beckham y Roberto Carlos -ya se han ofrecido para regresar-. Solo falta que vuelva Figo para tener la fiesta completa. Lloguem-hi cadires!Y en Montjuic-Cornellà-El Prat, el suicidio colectivo. De mantenerse la actual clasificación, el Barça se proclamará campeón el mismo día que el Español consume su descenso a 2ª. Pero tranquilos, que con Pochettino -qué crack, aun ha de ganar un partido de fútbol, su única victoria fue el Oscar a la mejor interpretación de comedia-, el trio Tamudo-Luis Garcia-de la Peña (los artífices de la destrucción continua de la plantilla (Lopo, Dani García, Pandiani, Riera...¿seguimos?)) y el incombustible Dani -no se va ni de broma-, estos no vuelven a 1ª en muchos años...

lunes, 9 de marzo de 2009

YOU´LL NEVER WALK ALONE

Tras varios tropiezos consecutivos, las aguas vuelven a su cauce.


El Madrid vió rota su racha ante el At. Madrid, con la colaboración inestimable de los delanteros colchoneros -un clásico, antes Torres, ahora Agüero- y del árbitro -otro clásico- y el Barça recuperó sus mejores sensaciones y solo los postes -van 30-, los defensas bajo la portería, Gorka y la falta de puntería evitaron una goleada de escándalo -un clásico de la 1ª vuelta, últimamente añorado-.

Pese a ello, las campañas de prensa que venían jaleando la remontada no cesarán. No seamos ilusos. Seguirán apelando a la cruzada blanca frente al infiel, recurrirán esta semana a un aliado anticulé hasta la médula (Hugo Sánchez), silenciarán la deriva arbitral de los últimos tiempos -¿alguien puede explicarme la tarjeta amarilla a Iniesta?-. De hecho han pasado de 4 a 6 puntos y pretenden convencerse que es indiferente. Que siguen solo a dos partidos en cualquier caso. Pues eso.

Frente a ello el Barça debe seguir a su ritmo, ajeno a la presión mediática, fiel a su estilo. De este modo se ha llegado a la jornada 26, con solo 12 por delante (menos de un tercio de campeonato), con 6 puntos de ventaja. Todo el mundo hubiese firmado este escenario antes de iniciar la temporada. Pues disfrutémoslo, no nos dediquemos a sufrir.

Y además la Copa nos dejó el miércoles pasado la clasificación para la final. Lo previsto. Pero el Barça rozó la debacle, se asomó al abismo y estuvo a punto de despeñarse. El Mallorca pudo colocarse 2-0 (eliminatoria empatada) y con superioridad numérica -y moral-. Los fantasmas de Getafe reaparecieron. Pero Pinto los conjuró. El penalty parado se antoja parecido al gol de Xavi en Valladolid, en tiempos de Van Gaal, que salvó la cabeza del míster y catapultó al equipo hacia el título. En el Ono Estadi, algo parecido. Desde la intervención de Pinto el equipo se transformó, controló absolutamente el juego y Messi apuntilló a los mallorquines.

Y lo mejor, el recurso inesperado que hemos descubierto. Guardiola debe conservar un cambio en Champions hasta el minuto 119. Llegados a ese punto con empate, fuera Valdés y dentro Pinto. El de L´Hospitalet ha ido adquiriendo con los años una experiencia en las penas máximas que le entroncan con la tradición zubizarretiana. Así pues, mejor recurrir a las tácticas de distracción del estrafalario portero andaluz, cuyo aspecto y estilo recuerdan a la escuela argentina de arqueros, la cual suele ofrecer guardamentas impredecibles -para lo bueno, para lo malo y para lo peor-.

Y ahora, la Champions. Vuelta de octavos.
El Barça debe tirar de oficio, no perder la cabeza -lo contrario de lo que ocurrió en el pseudopartido frente al Español-, gestionar el resultado y esperar. El Olympique demostró que puede jugar bien a fútbol, pero también que teme al Barça. Históricamente su rendimiento ha bajado en partidos clave de Champions jugados lejos de su estadio. Encima llega tocado por la eliminación en la Copa francesa y recien derrotado en liga, con varios tocados -aunque finalmente todos jugarán-. Por todo ello el Barça es favorito y debe clasificarse. No importa jugar bonito. Basta con clasificarse para cuartos. Hace tres temporadas ganamos la Champions jugando partidos a la italiana (vuelta frente al Chelsea en octavos o vuelta en semifinales contra el Milan) después de resultados favorables en la ida. Pocos recuerdan aquellos partidos -que acabaron en empate-, pero sí que nos clasificamos. El miércoles el Camp Nou ha de ser una caldera -lo contrario de lo habitual- en apoyo del equipo para garantizar el pase. Entonemos el you´ll never walk alone...
...y no lo dejemos de entonar pensando en el partido de Anfield Road. Quizá pudiera interesarnos que el Madrid siguiese vivo en Europa para así no concentrarse solo en la Liga, quizá nos vendría bien que el Liverpool, el equipo que más problemas tácticos puede plantearle al Barça, se quedara ya en la cuneta... pero seamos sinceros: qué gustazo ver al Madrid fuera de la Champions otra vez en octavos mientras nosotros seguimos adelante. Los Boludos, los del chorreo al Liverpool, a la calle. La décima tendrá que esperar...

lunes, 2 de marzo de 2009

!AL LORO, QUE NO ESTAMOS TAN MAL, HOMBRE!

En fin, partido desastroso en el Calderón, donde el Barça pudo acallar todas las voces que hablaban de canguelo, donde el marcador fue favorable durante muchos minutos -incluso cuando no se merecía-, donde el árbitro empezó favoreciendo -el gol anulado a Heitinga-, pero donde todo acabó mal.
La derrota frente al At. Madrid nos deja al peor Barça de la temporada, un equipo capaz de marcar tres goles en campo contrario pero vulnerable en defensa, un equipo incapaz de mantener el control del partido, siempre al ritmo preferido por un rival que destaca tanto por su pegada en ataque como por su desorden defensivo y su fragilidad moral. El equipo colchonero llegaba al partido con la deriva idónea para convertirse en la víctima ideal: inseguro de sus fuerzas, con debate permanente sobre su entrenador -antes Aguirre, ahora Abel-, con rumores sobre la capacidad física y el futuro de su estrella Agüero, frente a un Barça que lo había humillado en el Camp Nou (6-1), borrado en Copa en el Manzanares (1-3 con festival Messi) y hasta remontado (2-1) con los suplentes en la vuelta.
Pero se ha encontrado con un Barça desconocido. O quizá no. Ya lo vimos en la primera media hora en Lyon, donde el Olympique pasó por encima de los culés y pudo hasta haber sentenciado la eliminatoria. Quizá no llegó a creerselo y el respeto que inspira -¿o deberiamos decir inspiraba?- el Barça hizo que finalmente se rehiciera, pudiese rescatar el empate y encarar la eliminatoria.
Frente al Betis el equipo sufrió la empanada defensiva inicial que le hizo ponerse dos goles por debajo, pero a partir de ahí reaccionó, apelando a su estilo y a un espíritu de lucha encomiable, empató y mereció, sin duda, ganar.
Frente al Español, fue víctima del planteamiento antideportivo del rival y la connivencia arbitral y acabó derrotado en un partido de un extraño ¿deporte? que jamás podrá llamarse fútbol.
Pero frente al At. Madrid ha sido derrotado justamente. Es más, creo que el resultado, por corto, no hace justicia a lo ocurrido. El Barça se ha avanzado 0-2 de manera injusta, con menos fútbol que nunca frente a un rival brioso, al que le habían anulado un gol legal y que iba llegando en oleadas a las inmediaciones de Valdés. Pese a ello, el equipo ha sido incapaz de dormir el partido o de ir a sentenciar, ha permitido al rival crecerse, y se ha visto igualado. En este punto, el desmadre táctico -habitual en los atléticos, imperdonable para Guardiola, devoto del fútbol de posición- ha permitido recuperar la iniciativa (2-3), pero ese mismo desorden, caos, anarquía, coladero defensivo, desierto entre líneas, ha llevado al empate -posiblemente no fuese penalty, pero al árbitro le habrán recordado en el descanso el gol anulado- y, para rematarlo, la derrota.
Lo peor, la sensación que el equipo imbatible de hace semanas se ha vuelto terrenal, acumula pecados y recibe la penitencia que merece. La suerte, antes aliada, se torna esquiva. Los árbitros, antes afines, se vuelven severos.
No sé qué parte del bache es atribuible a la impecable racha del Madrid. Tras aguantar 7 jornadas con victorias de ambos equipos, sorprendentemente el Barça es quien ha aflojado. Y en 3 jornadas (1 punto de 9) las distancias se han estrechado hasta casi nada. Al Madrid le falta recortar un punto para depender de si mismo. Pero no es menos cierto que el único líder, aunque parece que ya no sea así, es el Barça, quien sigue con una ventaja de 4 puntos. Es cierto que vista la situación de hace tres semanas, es bien poco. Que sabe a nada. Que después de haber deslumbrado durante la mayor parte de la temporada, de haber acumulado goleadas y records, parece ridículo que un Madrid generalmente ramplón esté a poco más de un partido. Aun no sentimos su aliento, pero más vale que nos espabilemos.
Lo dicho, no estamos tan mal. Seguimos en la posición de mayor privilegio. Pero, al loro, más vale que espabilemos, que recuperemos la senda de la victoria, que rompamos la tendencia. Es fundamental que Guardiola demuestre ahora su ascendencia sobre la plantilla, que sepa vencer el fatalismo culé, que aisle al equipo del tsunami periodístico merengue.
Pese a todo, hay una duda, una certeza y una constatación que añadir a lo anterior:
– La duda: ¿Será esta plantilla, casi la misma que la de hace dos años, víctima de un bloqueo mental que la abocará a una nueva debacle? Hasta hace bien poco los fantasmas parecían conjurados y el equipo, al contrario de otros años, era capaz de voltear, con carácter y argumentos, hasta resultados adversos. Pero el partido del Calderón ha resucitado en el alma culé los miedos atávicos, el ay, ay, ay, el ja hi som. El tiempo resolverá la duda...
– La certeza: el Barça necesita un portero de primer nivel. No diré que Valdés no lo sea. Solo que creo que hace falta otro. Cada temporada Victor atraviesa fases de empanada absoluta, en que alterna cantadas escandalosas (regalo a De la Peña, tragada de Juninho Pernambucano, rechace ridículo en el gol anulado a Heitinga) con actuaciones irregulares, incapaz de paradas salvadoras (en los tres goles de jugada del At. Madrid podría pedirse algo más) cuando el equipo más lo necesita. Hasta el punto que ya no es el portero menos goleado de 1ª.
El Barça, si quiere aspirar a los dos títulos grandes, necesita disponer de dos porteros de primer nivel. Para que cuando uno atraviese una racha nefasta pueda, sin problemas, poner al otro. Y basta ya de la bula institucional con Valdés...
– La constatación: el Español perdió con su Madrid -aquel cuya afición pareció mayoritaria en Montjuic-. Frente al Barça, en la jornada ya institucionalizada como día mundial del antifutbol, el Español argumentó que no tenía otra forma de plantar cara. Esto es, faltas, pérdida de tiempo, simulación continua de lesiones.
Frente al Madrid se demostró lo falaz de tal planteamiento. ¿Acaso el Español se creía superior al equipo que venía con 9 victorias seguidas?¿Acaso su posición de casi colista le hacía favorito frente al 2º clasificado? Entonces, ¿como se explica que los Pochettinos no plantearan el partido con su arma predilecta -probablemente la única que tienen-, ese antifutbol que tanto ilusiona a sus seguidores? ¿Cómo es que cometieron menos faltas que los madridistas, que con 0-0 corriesen para realizar saques de banda y de falta, que apenas sufriesen lipotimias?

lunes, 23 de febrero de 2009

IVAN, IVAN...


Buenas, pero que MUYYYY Buenas tardes. Para empezar… QUE GRANDES ERES IVAN!!!!! Ya lo cantaban en su día en el Camp Nou (Ivan, Ivan, Ivan de la Peña!!) Te acuerdas de cuando lo coreabas?? Quien os había de decir que algun día lo silbaríais porque no sabeis como pararlo varias temporadas y contribuye aque perdais una liga en el penúltimo partido y a los 2 años “rompa” los pronósticos y marque 2 goles y el primero de cabeza de toda su trayectoria.Hoy lo importante ya es hablar de cuando renovaremos a De la Peña?? Pues bien, hagámoslo muy pronto (se lo merece).Empezemos a hablar en serio del partido del sábado. Como podeis quejaros del árbitro cuando el famoso “Keyte”, por justicia se fue al vestuario (con roja directa o por segunda amarilla, dado que antes ya había sido merecedor de amarilla ante la entrada de “juzgado de guardia” a la altura de la rodilla de un defensa del espanyol). El Problema es que este “chico” siempre llegó tarde a todas las jugadas, y ahora podeis buscar todas las excusas que querais. A nosotros, si que nos esán expulsando a jugadores “sin ton ni son” (Marc Torrejón en Getafe, Lola contra el Sevilla), y qué, se hace tanto BOOM mediático de este tema?? En fin, o es que nadie se acuerda del inventado Penalti a Etoo en Montjuic?? En aquel momento, muchos culés estabais encantados porque habíais ganado con trampas, no? Pues bien, nosotros ganamos haciendo nosotros los goles, sin favores de penalties ni nada de esto.Por Dios, que mal se os ponen las derrotas!! O a lo mejor era por la prepotencia que ya estais viviendo desde hace unos meses?? En otras épocas, las reflexiones del partido del sábado serían de otro tipo: rajando del equipo, como por ejemplo: donde está el líder de este equipo?? (este Hierro, Koeman, Bakero, Raul…) o a lo mejor éste es Messi?? O como se le va la cabeza a vuestro míster al cambiar a Etoo (que descanso tuve cuando hubo el cambio…), o Valdés selección??No quiero acabar sin comentaros que ojalá sigais gritando otras veces el A Segunda, A Segunda… porque esto veo que os trae muy buena suerte!! (recordaros el efecto que tuvo al año siguiente de que lo cantarais hace 3 temporadas, los del otro día de Copa (al final estuvisteis con un “culito”.., y la del sábado (a final de temporada sabremos el efecto que habrá tenido……).Y por último, comentaros que yo si que soy de estos 4 pericos que deseo por todo lo alto que ganemos al Madrid (y si puede ser con un buen repasito y que también salgan cabreados), por lo que espero que Mi EspaNYol siga dando lecciones de humildad y saquemos los 3 puntos (entre Barça y Madrid ya harán su liga). Que más queréis, si pasasteis a semifinales de Copa, y los pericos han roto con los 27 años sin ganaros en vuestro campo, en un momento que os dejamos a 7 puntos del Madrid (o a caso no lo hubierais firmado??). Lo que pase a partir de ahí ya es cosa vuestra.Visca l’EspaNYol,el Carnaval y por supuesto IVAN, IVAN…

domingo, 22 de febrero de 2009

BASTA DE HIPOCRESIA

El derby debería permitir a los culés abandonar de una vez por todas la hipocresía con la que manifestamos nuestras pasiones. Basta ya de discursos políticamente correctos, de aguantar los insultos de media España jaleados por la prensa madrileña, de pedir perdón por todo. Si el futbol es pasión, no entiendo por que no puede expresarse con palabras lo que uno realmente piensa. Tras un partido de ¿fútbol? como el vivido frente al Español creo que hay que llamar a las cosas por su nombre. Como Guardiola y la plantilla mantendran su diplomacia habitual, yo, como culé indignat, me permito decir lo que pienso. Faltaría más.

En primer lugar hay que hablar del árbitro. Delgado Ferreiro. Ya su designación era indicativa de lo que podía pasar: de los 10 partidos pitados esta temporada antes del derby, 1 victoria local. Solo una. Así pues, el árbitro más anticasero que podían enviarnos al Camp Nou.
Su actuación, absolutamente premeditada. Basta ya de hablar de errores humanos. No ha cometido ningún error. Su actuación se ha ajustado plenamente a un plan preconcebido -que haya Liga-. Ha tolerado las faltas a un equipo sin amonestar -salvo cuando el marcador era franco para el Español, momento en que tocaba equilibrar un poco la situación y así perder más tiempo- y ha masacrado al otro, consiguiendo desquiciar al equipo que intentaba construir, beneficiando constantemente al que destruía. A la primera oportunidad que ha tenido, a instancias de los jugadores pericos -!qué deportividad!- y a pesar de haber dado ley de la ventaja, ha visto su gran oportunidad: Keita a la calle, inferioridad culé y a seguir permitiendo la pérdida de tiempo continua. En su afán por provocar se ha permitido hasta encararse con el banquillo local, añadir solo !!!3 minutos!!! en la 2ª mitad o amonestar a otros 7 azulgranas -al margen de Keita-.
Si quieren que haya Liga, que designen a este terrorista para cada partido del Barça. Su actuación ha sido claramente intencionada, en la línea de los míticos Guruceta, Melero o Brito Arceo. No caigamos en la generalización habitual de que “los árbitros son todos muy malos”. Muchos lo son. Y otros -como Diaz Vega en su época o Delgado Ferreiro en el derby- actúan con absoluta intencionalidad con la única finalidad de determinar el resultado del partido. Digámoslo claro.

En segundo lugar, el Español. A hecho honor de su posición de colista en solitario de la Liga.
El peor equipo que ha pasado por el Camp Nou en toda la temporada, haciendo gala de una antideportividad continua. Se trataba de jugar a fútbol, pero el Español ha hecho todo lo contrario. Pérdida de tiempo desde el minuto 1, faltas e interrupciones continuas, protestas, lesiones fingidas de manera escandalosa... En cada balón dividido los jugadores pericos simulaban lesión. Si el balón caía a pies de un compañero, seguían el juego. Si era para los culés, a tirarse por el suelo para provocar que el árbitro, siempre diligente en su auxilio, o el Barça, siempre estúpidamente bondadoso, parasen el juego.
Lo siento, el Español se ha erigido en el abanderado del antifutbol, la pérdida de tiempo, la protesta y la comedia. Frente al Barça le ha funcionado, ya que ha contado con la connivencia arbitral, absolutamente consciente de su misión. Pero estos argumentos no le servirán para salvarse. Si la aportación al fútbol de Pochettino es esta -al margen de ser el entrenador querido por la mafia del vestuario-, que se lon hagan mirar.
Para acabar, sin hipocresia: deseo de todo corazón que el Español se vaya a Segunda.
Basta ya de pedirles perdón por ser el club más grande de Catalunya -no se por que se preocupan tanto los pericos, cuya principal manifestación de catalanidad es... no encuentro ninguna-, de aguantar su adoración por el Madrid -a las declaraciones de Tamudo me remito-, de soportar sus quejas hacia el árbitro siempre que pierden con el Barça -aunque sea por goleada-. No me sirve que cuatro pericos contados digan que no desean las victorias del Madrid, que solo es sana rivalidad. No. Los pericos pueden expresar libremente su antideportividad y los culés parece que debemos ser generosos, magnánimos, tolerantes con el pequeño. Pues nada, a Segunda.

Y respecto al Barça, pues no ha sido su noche más brillante.
Todo aquel que haya jugado a futbol sabe cómo una actuación arbitral tendenciosa puede descentrar a un equipo. Si ello se une la ausencia de uno de los jugadores más desequilibrantes -Iniesta-, la lesión de un lateral -que da paso a la sustitución por un central reconvertido-, el regalo del portero -es que hasta De la Peña lo mete-, los cambios desacertados -Busquets de delantero centro- y un rival empeñado en que no se jugase el partido, acaba pasando lo que ha ocurrido en el derby.
Y, por cierto, basta ya de parar el juego cada vez que el rival se lesiona -o lo hace ver-. Que sea el árbitro el que pare el juego si quiere, pero que el Barça siga jugando. Nuestra infinita deportividad acabamos favoreciendo las actitudes rastreras y miserables de equipos como el Español.
Prou ja d´anar amb el ciri a la ma!

Y para acabar, el equipo y su entrenador merecen todo el crédito del mundo. Llevabamos tiempo especulando sobre cuándo perderiamos. Pues ya ha ocurrido. Y el Madrid está a 7. ¿Y qué? ¿Alguien se cambia por los merengues? Es cierto que tienen 3 puntos garantizados la próxima semana en Montjuic -ya se que los pericos dirán que no, pero la mayoría estarán encantados perdiendo ante su “otro” equipo, quizás su auténtico equipo-, pero el Barça debe seguir a su ritmo. Solo enviándonos Delgados Ferreiros cada semana podemos temblar...

domingo, 15 de febrero de 2009

YA TIEMBLO...

Empate en el Ruiz de Lopera (2-2) y algunos elementos de inquietud derivados del partido ante los béticos.

En primer lugar, se evidenció una de las principales debilidades del bloque de Guardiola: la defensa del juego aereo en jugadas a balón parado. Empiezan a ser excesivos los goles encajados de esta manera. Los rivales, incapaces de llegar con juego de combinación a las inmediaciones del área de Valdés, no tienen otro recurso que colgar pelotas al área e intentar marcar de este modo.

El problema es doble: por una parte la defensa -en zona, mixta o individual, esto ya parece basket- sufre lo que no esta escrito, con independencia de quien juegue (ayer Piqué o Busquets no estuvieron demasiado finos) y por otro el Barça insiste en cometer faltas estúpidas o ceder corners innecesarios que propician las consiguientes acciones de gol.

Es urgente que los jugadores menos dotados para la recuperación de balones eviten cometer faltas, así como, en general, evitar conceder saques de esquina. Luego, si queda tiempo para entrenar, debería Pep aclarar de una vez como se defienden estas pelotas que nos hacen temblar... pensando en eventuales partidos de Champions ante rivales ingleses. Preocupa imaginarse un partido frente a Liverpool, Manchester Utd. o Liverpool con estas concesiones defensivas. Ya tiemblo...

En segundo lugar, el tema de las rotaciones está bien, siempre que no lo llevemos hasta extremos excesivos. Esta bien que jueguen todos y que queramos tener buenas relaciones con Maradona -aunque mucho me temo que convocará a Messi siempre que le apetezca-, pero plantear un ataque limitado a un único goleador (Eto) me parece demasiado. Jugar con Iniesta -grandísimo jugador pero prácticamente inédito frente a puerta, salvo cuando juega con España- y Hleb -en este caso inedito en cualquier aspecto del juego- a la vez reduce la capacidad de remate a Eto. Si encima este se pasa la primera parte queriendo demostrar que también sabe de florituras, nos encontramos con que no se chuta a puerta. Se puede dominar, marear al rival, driblar hasta a la propia sombra, pero también necesitamos chutar para marcar goles.

No quiero imaginarme un escenario en que eventuales lesiones nos llevasen a jugar en semifinales o en la final de Champions sin el tridente ofensivo -sí, los tres-. Una final con Hleb e Iniesta en punta... uf, ya tiemblo.

Y el tema de los penalties, mejor que nos lo tomemos en serio de una vez. El rollo este de la alternancia en el lanzamiento suena a insubordinación tolerada entre Eto y Guardiola. La realidad es que cada vez que el camerunés se prepara para tirar una pena máxima tengo la sensación de que fallará -el partido contra el Madrid o el de Sevilla lo ratifican-, todo lo contrario de lo que ocurría cuando Koeman, Rivaldo o Ronaldinho antes o Messi ahora afrontaban el lanzamiento. Eto es una máquina de irrumpir en el área y marcar por velocidad, por capacidad de sorpresa, por potencia. El segundo gol es el mejor ejemplo -de su categoría como killer del area y de su insubordinación táctica-. Pero en el tema de los penalties, mejor que lo deje estar. O mejor aun, propongo una solución: que solo tire los penalties cuando vayamos ya ganando. De este modo podrá lanzar con menor presión y el riesgo se minimiza. A cambio, aseguramos todos los que se lancen con el marcador igualado o en desventaja.

Por que tampoco querría imaginarme que el azar de la alternancia nos llevase a que, en la final de Champions, el penalty decisivo -el que fuerza la prórroga o gana el partido- lo tuviese que lanzar Eto. Pep aclara ya el tema, por que ya tiemblo...

Por cierto, el Madrid ha goleado en El Molinón y se asienta en la 2ª plaza.
Todavía no está confirmado si el pasillo será antes del clásico del Bernabeu o al acabar el mismo. Tanto da. Pese a la campaña cansina de la prensa merengona de la capital, aquí no tiembla nadie... o mejor dicho, sí, tiemblan los pericos. Por que después del empate en Sevilla, el próximo rival pagará los platos rotos con una nueva goleada, jaleada por gritos de Olé olé y A segunda, a segunda.

martes, 10 de febrero de 2009

¿TRIPLETE?


Es hora de sumarse al debate de moda, ese que provoca alopecia acelerada en el bueno de Pep y ansiedad insoportable en los madriles: ¿ganará el Barça el triplete? Evidentemente, antes de iniciar la presente temporada y más aun tras el fiasco de las dos primeras jornadas, dicha pregunta hubiese sonado a cachondeo, a pura burla merengue.

Pero hoy, tras 22 jornadas de Liga, en semifinales de Copa y octavos de Champions, es lícito plantearse seriamente si el Barça puede ganar el triplete. Y la respuesta es obvia: SÍ, SE PUEDE.

El hecho de que sea factible no significa que obligatoriamente vaya a conseguirse, pero no es menos
cierto que legítimas razones asisten a quienes pensamos que ello es posible. Vaya por delante que, dada la indiscutible labor de Guardiola -lo reconozco, pequé al dudar de su capacidad, sigo con mi dulce penitencia de ver mis pronósticos iniciales barridos por la marcha inmejorable del equipo- y el compromiso -!que dure!- de la plantilla, creo que el triplete es posible siempre que se cumpla una cosa: SUERTE.

Me explicaré:
– En la Liga, con 12 de ventaja sobre el Madrid más extraño de su historia -ha pasado de coladero total a rácano absoluto-, con todos los entrenadores rendidos al poderio culé -antológica rueda de prensa de Preciado-, con una racha incomparable (58 de los últimos 60 puntos, habiendo cedido solo 7 en toda la temporada, record de goles a favor, mínimo goleado, una vuelta entera saldada con 18 victorias y 1 empate), no hay color. El Barça es el mejor, el más regular, el más efectivo. Solo queda calcular cuándo toca proclamarse campeón. Nada más.
Ni siquiera hay margen para un escenario negativo, dado que donde sí hay margen es en la clasificación. Cualquier eventual tropiezo, algo que puede ocurrir aunque se empeñen en demostrar lo contrario, acabará siendo eso, una mera anécdota. Por que la clarividencia en el juego y la rotundidad de los resultados garantizan el regreso inmediato a la senda victoriosa.
Y de hecho, lo difícil es que el Madrid, con su juego bajo mínimos, temblando cuando Robben estornuda, sospechando de sus fichajes de medio pelo (Van der Vaart, Huntelaar, Faubert) y apelando a la agresión intimidatoria (Messi, Jonathan Pereira) como argumento defensivo, no sea el que acabe pinchando antes. Ay, ay, ay, ese 3-Mayo en el Bernabeu...

– En la Copa del Rey, con un puesto en la final, solo hay un eventual riesgo: que el rival sea el Sevilla, que el partido se atragante y se llegue a los penalties. Solo en ese punto el azar -y por que no, la habilidad de Palop- puede frustar el título blaugrana.
Así pues, el doblete parece factible. El Mallorca no nos elimina ni con Pinto en plan benéfico como en la noche frente a los pericos. Una vez en la final, Pep aparcará la mayor parte de las rotaciones y, en condiciones normales, el Barça es superior a cualquiera de sus dos posibles rivales, tanto si es el renacido At. Bilbao -qué bonito sería ver el estadio che, presidido por el Borbón, plagado de senyeres e ikurriñas- como si toca el cada vez más inconsistente Sevilla -cuanto echan a faltar a Alves-.
Marcha multitudinaria a Valencia y la 25ª Copa del Rey al saco.

– Y en la Champions dependemos, aquí sí, del azar puro en forma de sorteo y ausencia de lesiones.
Es esencial que, una vez superado el Lyon, el sorteo de cuartos y semis nos depare el partido de vuelta en casa. Solo un emparejamiento con la vuelta a domicilio se me antoja como escenario de una eventual eliminación.
Para aquellos que duden del argumento, que se imaginen el siguiente cruce: Barça-Liverpool. Sí, ya se que estaremos muy felices del baño de los reds a los merengues, pero quizá nos convendría que los de Boluda -¿boludos?- liquidasen a los ingleses. Por que una eliminatoria con la vuelta en Anfield podría convertirse en una lección de tacticismo defensivo a cargo de Benitez -experto en torneos coperos-, empeñado en sacar medios centros defensivos y cinco defensas, con el único objetivo de cerrar la confrontación con un doble 0-0. Y a decidir la eliminatoria desde los 11 metros, Reina vs Valdés. Y a la calle...
Otro riesgo: una lesión de Messi, Eto, Xavi o Valdés. Insuficiente para torcer el rumbo en la Liga, pero muy peligrosa ante una eliminatoria ante, por ejemplo, el Manchester Utd. ¿Alguien se imagina un partido en Old Trafford con Pinto bajo los palos? ¿O atacar una defensa cerrada poblada de torres tipo Ferdinand o Terry, con Hleb y Bojan -el que no sabe quien es Quini- de estiletes?

En definitiva, con un poco de suerte este Barça sí puede entrar en la historia, convirtiéndose en el primero en alzarse con el triplete, trebol, triple corona, triada o como quiera designarse a la hazaña. O quedarse, de momento, en un grandioso equipo, con el doblete nacional, pendiente de alcanzar la maduración justa para llevarse el cetro europeo -como lo hizo el Dream Team en el 4º año de Cruyff o el Barça de Ronaldinho en la 3ª temporada de Rikjaard-. O simplemente alcanzar el título liguero, batiendo records...
Casi nada, aunque quizá esto último, a estas alturas, sepa a poco.
Pero basta con recordar como estabamos hace un año. O incluso menos, en junio, con el proyecto deportivo hecho añicos y amenazando con hacer saltar por los aires la estabilidad del club, media plantilla transferible y un entrenador novato...
Hoy soñamos con el triplete. Este Barça recorre la senda de la esperanza negra: del I Have a dream al Yes, we can...

domingo, 1 de febrero de 2009

QUO VADIS, ESPAÑOL?

El Español vive en un inexplicable estado de euforia, después de evitar la goleada frente al otro equipo de la ciudad -una soberana estupidez, por cierto, la de evitar nombrar al rival- y regocijándose del acierto de la fórmula Poche (2 empates y 1 derrota, a este ritmo no se llega ni a 30 puntos a final de Liga).

Al margen de lo que ocurra en su duelo frente al Recre, lo que parece evidente es que el Español viene deslizándose por una pendiente sin freno, cuyo destino final es el abismo de la 2ª División.
Los errores se han ido sucediendo, cada uno mayor que el anterior, hasta desembocar en la situación actual.

Pero vayamos por partes, que en este caso todos tienen culpa:
– El Consejo del Español responde a la definición aquella de pocos y mal avenidos. El máximo accionista (Lara) no quiere saber nada, los advenedizos procedentes del mundo inmobiliario avidos de plusvalías colaterales del proyecto de nuevo estadio empiezan a escampar víctimas de la propia crisis de su actividad, el Presidente amarrado a su puesto (que feliz debe estar de las lluvias que impiden plantar el cesped o del vendaval que se llevó por delante la cubierta, así no podrá inaugurar todavía el estadio y prorrogará su estancia en la poltrona) y los candidatos a sucesor, encabezados por el palmero Collet, haciendo méritos entre la afición -entendido como única aportación la de rajar del otro club de la ciudad de forma periódica para ocultar las limitaciones propias-.
En conjunto, una colección de forofos incompetentes, con una experiencia de gestión limitada, encantados de conocerse a si mismos y que no quieren dejar el puesto por nada del mundo, aunque casi pidan a sollozos que los dejen marchar, pura comedia copiada del ex-pecident del otro club de la ciudad.
– La dirección técnica y el banquillo son un reflejo del caos institucional, emparedados entre una directiva que no está dispuesta a gastarse un duro -víctimas de su pésima gestión económica y de la construcción megalomaniaca de un estadio para jugar en 2ª- y de una plantilla controlada por unos pocos jugadores que se permiten poner y quitar entrenadores, traspasar jugadores o vetar fichajes.
En esta tesitura Paco Herrera no ha acertado demasiado con los fichajes. Es cierto que no disponer apenas de un euro y tener que recurrir a cesiones o jugadores de medio pelo es complicado. Si encima la mafia del vestuario te impide traer a jugadores de cierto perfil, lo tienes crudo. La única solución: ir cambiando de secretario técnico cada dos años.
En el banquillo, más de lo mismo. Si el entrenador es de línea dura, los jugadores le hacen la cama -en forma de lesiones inacabables y repetidas, alarmante sequía goleadora, baja forma-. Y si es de la línea blanda, dialogante, los jugadores encantados y los resultados de mal en peor, fruto de la falta de exigencia, también al estilo de lo ocurrido en los dos últimos años en el otro club de la ciudad.

– Y la plantilla, escandalosamente sobrevalorada, tanto por el mensaje institucional -¿de que va Dani cuando dice que es impensable que el Español esté en puestos de descenso?- como por el recuerdo de un pasado mejor.
La secuencia de cambios en la configuración de la plantilla muestra la existencia de unos personajes inamovibles (el ¿capitán? Tamudo, el siempre-lesionado De la Peña y el solo-lanzo-faltas Luis García) que se han permitido, sucesivamente, cargarse entrenadores (Lotina -estuvo más fuera que dentro, tal como en su día anunció el incontinente verbal Sr. Tarradellas-, Valverde -ay, Txingurri, en qué momento se te ocurrió sustituir a Tamudo en la final de la UEFA-, Márquez -parecía tontín, pero se le ocurrió decir que las derrotas eran consecuencia de errores individuales de los jugadores-, Mané -que tio más aburrido-), forzar salidas de jugadores (¿por qué se marcharon Lopo y Dani García? ¿a quién se le ocurrió regalar a Pandiani al Osasuna después de ser pichichi en UEFA, dejando en 2º término al intocable Tamudo?) o mantener en la plantilla a jugadores de medio pelo- aunque útiles para jugar en 2ª, eso si, tipo Corominas, Jonathan Soriano, David García y tantos otros-.


La única solución que han encontrado, después que el Presi y sus palmeros, pasando del secretario técnico, cortaran la cabeza de Mané -después que la semana anterior el tio-que-solo-entiende-de-berberechos se permitiera augurar larga vida del vasco en el banquillo perico- pidieran al trio calavera una solución.
¿Y qué se les ha ocurrido?
Pues colocar a su amigo del alma, Pochettino, otro conspirador -en su última época en el club-. El discurso futbolístico vira ahora hacia la testiculina, el orgullo, la raza y todas las sandeces a las que se apela cuando falta calidad. Como recurso a muy corto plazo puede servir -especialmente para quemar las naves frente al otro club de la ciudad-, pero el Español necesita ganar unos cuantos partidos para salir del pozo. Y para ello hace falta jugar un poco a futbol y meter goles. ¿Quién lo hará? Lo que es seguro es que después de hacer el ridículo en el mercado de invierno, traerse a un delantero de 2ª división y a otro argentino -que debe ser amiguete del mister o de su ayudante- suena más a ir preparando la próxima temporada que a pretender cambiar algo.

O quizá la solución pase por que Tamudo resucite -y de paso aprenda a tirar penalties-, que de la Peña juegue más de dos partidos de aquí a final de temporada y que Luis García deje de hablar en rueda de prensa de compromiso, responsabilidad y lindezas por el estilo y haga algo útil en el campo. Si ocurre todo esto -difícil visto el grado de decadencia física y moral de este trio- puede que aún opere el milagro. Con ello se podrá garantizar la continuidad de los tres el año que viene -con alguna mejora contractual de por medio, solo faltaría-, del mister milagrero -al que ya comparan con el del otro club de la ciudad- y del presidente -al que las peñas, en algún desayuno populista, le habrán pedido a gritos que siga y él, en un nuevo acto de sacrificio, accederá a seguir.

Y el año que viene, en el nuevo estadio -¿y lo de bautizarlo con el nombre de alguna firma global ansiosa de vincularse con tan laureado club?-, a sufrir otra vez...

En resumen: hasta seis veces ha aparecido la referencia al otro equipo de la ciudad. Y es que ese es el gran problema del RCD Español (o Reial Club Deportiu Espanyol, o como se quieran llamar): la falta de identidad. Además de no tener claro ni su nombre, ya no saben a que ciudad pertenecen (¿El Prat?¿Cornellá?¿Ambas?), si defender la catalanidad (propongo repescar a Oleguer o utilizar el siguiente corte como muestra: http://www.youtube.com/watch?v=AGWWfqDE8g0) o la españolidad (Brigadas mediante)...

De momento, la respuesta al enunciado es fácil: A SEGUNDA, A EL PRAT-CORNELLÀ


PS: Todo esto dicho con mucho, mucho cariño a los pericos de buena voluntad -que los hay- y con infinito agradecimiento a las distintas fuentes de ideas (Joan, Xavi, Alex...)

lunes, 26 de enero de 2009

PROU DE COLLONADES !!!!

Una semana más el Barça ha goleado a su rival de turno, el Numancia esta vez, parapetado en su campo, intentando repetir la tópica gesta que alude a sus origenes. Pero el Barça, tras una primera parte sin el punto de acierto necesario para abrir la lata, acabó el partido por encima de su promedio goleador y con una avalancha de oportunidades en los últimos minutos que, con un poco de puntería, hubiese supuesto otra goleada de escándalo -por que meter solo cuatro ya nos sabe a poco, hay que reconocerlo-.

Dada la rutina en la que nos vamos instalando, creo que vale la pena referirse a las sandeces que desde Madrid se vienen escuchando en los últimos tiempos. La prensa de la capital no puede digerir que su equipo marche tan descolgado del liderato -segundo, sí, pero más cerca del octavo que del inapelable Barça- y lleva semanas inventando debates estériles, fichajes hipotéticos y baches presuntos.

Pero todos sus argumentos están vacios de contenido.

Comparar a Robben con Messi es un insulto a la inteligencia, equiparable al intento que se hizo en su día en Can Barça de contrarrestar el fichaje de Zidane con el de Saviola -por cierto, ¿donde esta la prensa merengue que abrazó el fichaje de tal sucedaneo de futbolista, cuando abandonó (por fin!!!) el Barça para ¿reforzar? al Madrid?-. Mientras Messi decide un partido tras otro con su juego y sus goles, convertidos en obra de arte, Robben no pasa de ser un buen jugador -habitualmente lesionado- cuyas jugadas suelen acabar en nada, bien por su imprecisión en la finalización, bien por no levantar la cabeza al centrar.

Pretender que Higuain pueda competir por el Pichichi con Eto suena ridículo. De hecho, los goles de Higuain (12) solo pueden compararse a los de Henry. Pero Tity no ha lanzado ningún penalty, mientras el Pipita ha convertido dos. Así pues, el mejor Higuain es netamente inferior al tercer goleador culé. De Huntelaar, mejor ni hablemos.

Defender que la defensa del Madrid (Heinze, Cannavaro, Pepe y Ramos) es la mejor del mundo es de chirigota. Solo con el refuerzo inestimable de Pérez Burrull puede impedir que le marquen. Aunque de momento ya han recibido 27 goles, casi el doble que el Barça (14). Como diría el intocable Casillas, yo flipo.

Querer desestabilizar al Barça con presuntas ofertas de Florentino a Messi ya cansa. No saben que hacer y visto que ni Kaka se mueve de Milan ni Ferguson va a permitir que Cristiano Ronaldo se salga con la suya, ahora toca amenazar con un nuevo caso Figo. Pero no se dan cuenta que, a diferencia de lo que ocurrió hace años, ni el Madrid ni el ser superior -aquel que amparándose en el pelotazo urbanístico pepero fichó cracks a manta y acabó huyendo con el rabo entre piernas ante el emergente equipo de Rikjaard- puede ofrecerle a Messi lo que sí le da el Barça. Así pues, dejemos que sigan distrayendo la atención mientras se muerden las uñas comprobando como este Barça sí es el mejor equipo de la historia, golea sin piedad, gana en cualquier circunstancia y amenaza con pasearse en el Bernabeu. El cagómetro está disparado en los madriles...

Y pretender que un empate en Montjuic en partido de Copa sea el inicio del bache no hace más que demostrar que viven desquiciados, desesperados, ansiosos, histéricos... impotentes. A este paso aun celebrarán el día en que no metamos más de un par de goles...
En fin, como decimos por aquí, PROU DE COLLONADES!

lunes, 19 de enero de 2009

PEP ES DIOS

Para unos, Maradona es Dios. Sus goles, su mano, el Mundial de México. Milagros todos ellos que le elevaron a la categoría de divinidad en Argentina. Para otros, empieza a serlo Messi. O al menos, juego de palabras mediante, su enviado. Pero no dejan de ser dioses menores. Sí, han obrado milagros. Pero eso solo garantiza la santidad, no otorga carnet de acceso al panteón celestial.
Creo que Guardiola ha ido más allá. ¿Por qué? Simplemente por que él es el primero en demostrar empíricamente que la resurrección es posible. Ha recuperado una plantilla deshecha moral y deportivamente sin apenas incorporaciones -bueno, en realidad una significativa (Alves) que vale por tres-, ha resucitado a jugadores acabados (!!!Lázaro Henry!!!), controvertidos (Eto), dudosos (Abidal) o directamente inservibles (Gudjohsen), ha descubierto nuevos valores (Busquets) y encima Messi no se lesiona -toco madera-.

El partido frente al Depor supuso la vuelta a las goleadas -si consideramos victorias con más de 4 goles, es la 7ª en la 1ª vuelta-, después del Tourmalet y las remontadas. Lo mejor, la sensación que transmite el equipo de no dar tregua al rival hasta dejar el partido liquidado. La 1ª parte fue un monólogo de dominio culé, Valdés fue un espectador de lujo, el equipo siguió buscando a Aranzubia -de largo el mejor de su equipo-. Nada que objetar. Chapeau, campeones (de invierno y de primavera).

Y los que dudamos en su día de Pep, aceptemos nuestro error, confesemos nuestro pecado y sigamos con el apostolado de nuestro nuevo Dios futbolístico. Si llega a quedarse Ronaldinho igual vuelve a ser Balón de Oro...

Y a esto se acabó la 1ª vuelta. Vale la pena recordar el vaticinio efectuado hace un par de meses (19/11/08) en este blog, tras la 11ª jornada y antes de afrontar la fase más complicada del calendario:
– Clasificación prevista: Barça 48; Madrid 40; Villarreal 39; Sevilla 38; Valencia 36
– Clasificación real: Barça 50, Madrid 38; Sevilla 38; Valencia 34; Villarreal 33
– Efectividad prevista: 54 goles a favor – 15 goles en contra (+39)
– Efectividad real: 59 goles a favor (+19 postes) – 13 en contra (+46)
Conclusión: este Barça supera las previsiones más optimistas de cualquier culé... y los rivales también.

Y el Español, cumpliendo pronósticos (ver post del 28/9/08 en este blog, cuando el buen arranque perico les permitía soñar). La plantilla es justita, las estrellas (?) están acabadas, lesionadas o ambas cosas, el portero, antes salvador, ahora se las mete él mismo, los fichajes, de broma -salvo Pareja-, el Presidente y su Consejo, impresentables. El destino, la 2ª división. Y en la Copa, más les hubiese valido perder contra el Poli Ejido -que, por otra parte, mereció ganar en Montjuic de calle- y evitarse la humillación que se les viene encima... aunque sabido es que Dios aprieta pero no ahoga, por lo que el Barça jugará con Bojan, Sylvinho, Hleb, etc., y no se ensañará más de lo necesario.

Y del Madrid, que decir. Una banda en el campo y una casa de barrets en el palco. La crisis seria de dimensiones galácticas si no fuese por las dos ligas regaladas por el Barça.
En lo futbolístico solo les queda agarrarse al milagro en la Champions -improbable ante el especialista Benitez, más aún con la ida en el Bernabeu- y a un milagro aun mayor en la Liga. Imposible, hoy Dios es culé, aunque los árbitros -ver Pérez Burrull, un merengón de los de toda la vida, robando él solito el partido a Osasuna- sigan haciendo su papel de enviados del reino de las tinieblas.
Aunque de hecho los merengues también tienen motivos para adorar a Pep. Gracias a la superioridad sobre sus rivales el Barça ha provocado ya 6 expulsiones de las que se beneficia directamente el Madrid, quien además se enfrenta a rivales que vienen hundidos moralmente, con defensas dubitativos sobre su capacidad para seguir en el fútbol profesional. Gracias a esos favores y a los de los árbitros pueden ir tirando, creyendo que con Robben e Higuain tienen estrellas comparables a las culés. Lo suyo es intentar asegurar la 2ª plaza e ir ensayando el pasillo del 3-M...