lunes, 15 de diciembre de 2008

BARÇA, ANSIOSO; MADRID, MISERABLE

Se celebró el clásico y el Madrid queda a 12. El pasillo en el Bernabeu está más cerca.
Pese a que el resultado, más corto de lo previsto, deja una cierta sensación de insuficiencia por parte blaugrana, lo único cierto es que el partido del Camp Nou confirmó las distancias futbolísticas entre unos y otros.
El Barça fue víctima esencialmente de la ansiedad que, desde el público a la prensa, exigía una goleada vengadora. Pese a que Pep lo intentó toda la semana, no logró liberar al equipo de la presión, de la exigencia de ganar y golear, de arrasar al rival. Lo que no se ha exigido en toda la temporada -la goleada segura-, se convirtió en una necesidad más que en un premio. Ello redundó en que, con el paso de los minutos, la sensación de que el resultado no era el esperado se fuese adueñando de todos los estamentos culés.
Al margen de ello, dos factores se añadieron para dificultar las cosas. En primer lugar, una tendencia repetida a desarrollar los ataques por el centro, en parte provocado por la renuncia del Madrid a presionar las subidas frontales de Puyol y Touré, en parte por la excesiva tendencia ayer de Messi de tirar diagonales, sin desdoblar la banda Alves -al menos en la primera mitad-, y en generar del abuso del juego en corto y de conducción. En segundo lugar, el estado del terreno, mojado, algo resbaladizo, restó precisión a los movimientos en espacios reducidos, donde el virtuosismo es condición requerida para la culminación de las combinaciones.
Todo ello, sin embargo, se pudo superar por la fe del equipo en sus posibilidades. Pese a que el tiempo corría en contra difuminando la posibilidad del baño de goles, que los sustos proporcionados por el Madrid hicieron dudar por momentos al equipo -en el último tramo de la primera mitad- o que Eto´o fallase el penalty que parecía destinado a desencallar el partido, este Barça se caracteriza, a diferencia de tiempos no muy lejanos, por su perseverancia, por su hambre. Hasta Henry parece resucitado, Eto´o jamás desfallece, Alves no para y Puyol está en todas partes, incluso donde no se le espera. Y de este modo, pese a todo, el Barça acabó cumpliendo con los pronósticos, superando a un Madrid que soñó con la hazaña de salir imbatido de Barcelona.
Y es que este Madrid miserable puede sentirse muy satisfecho del partido. Consiguió evitar el bochorno de la goleada, que no es poco. Al margen de las connotaciones emocionales de un Barça-Madrid, el equipo merengue se mostró vulgar en lo futbolístico, comparable en su planteamiento táctico al que en su día utilizaron Numancia, Español o Getafe, abusando hasta la saciedad del juego duro sobre Messi, perdiendo el tiempo desde el primer minuto, encomendándose a un portero salvador -ayer sí Casillas fue providencial, mucho más que Valdés, para evitar la goleada- y limitándose a esporádicas contras. Es cierto que el Madrid llegaba diezmado por las lesiones, lo que no deja de ser gracioso en el club con el mayor presupuesto de la Liga y confirma la deficiente planificación de la plantilla. Pero la imagen, más allá de la apelación al orgullo y la raza -atributo por otra parte ya instalado en el código genético madridista-, fue de equipo pequeño y limitado, sin otro recurso que el cerrojazo defensivo y la dureza, de la defensa casi numantina y el contragolpe a ver si suena la flauta -espléndido, esta vez sí, Valdés-. Por que el Madrid tenía poco a perder. El paso de los minutos le beneficiaba al hacer inviable la goleada y cualquier derrota corta sería interpretada como el inicio de su despegue. Pues bien, si esto es a lo que aspiran, que lo celebren. A 12...

PS: Espero que todos los medios de comunicación que hace años pusieron el grito en el cielo por unas peinetas de Giovani en el Bernabeu hasta conseguir una sanción clamarán ahora por idéntico castigo para Casillas por sus insultos y corte de mangas incorporado. ¿O quizá el hecho de ser “poco odioso” para los rivales hará que no se le tenga en cuenta su conducta antideportiva...?

lunes, 8 de diciembre de 2008

Mejor que el Dream Team

Pues sí, sigue la fiesta y a lo grande. El Barça sigue arrasando a sus rivales jornada a jornada y aumentando las distancias. La progresión blaugrana es inversamente proporcional a la inseguridad de sus rivales (el Villarreal empieza a pinchar en casa reiteradamente, el Madrid cae fuera de zona Champions -y la semana que viene hasta los colchoneros lo superarán en la clasificación-, el Sevilla y el Valencia alternan victorias y derrotas) y estos caen rendidos a la superioridad del bloque de Guardiola. Solo las lesiones pueden frenar a este equipo. O no...

Por que viendo el partido contra los ches, sin el killer del área (Eto´o), sin uno de los dos jugadores más desequilibrantes en el uno contra uno (Iniesta) y con un irrelevante Messi -fue su peor partido de la temporada y el peor del equipo, sin duda-, la noticia fue que no se les echó en falta. El Valencia, haciéndose eco de las palabras de su entrenador, se presentó pensando que podía ganar. Con sus armas, con contras rápidas y encomendándose a Villa, lo intentó. Pero el equipo que tuvo enfrente lo aplastó, le ganó con algunas de sus armas (asfixia en el centro del campo, pelotas a la espalda de los centrales) y acabó provocando que algunos de susjugadores mostraran todas sus carencias (el ex-futbolística Del Jorno -Mourinho version- fue humillado y acabó desquiciado como hace años en Stamford Bridge; Joaquín confirmó que está más cerca de los 30 euros en que lo tasó Koeman que de ser “la finta y el sprint”; Albelda simplemente está acabado y solo le queda el recurso de la violencia que le ha adornado durante toda su carrera). Un baño con todas las letras. Con Henry y Hleb destacando en punta, Touré y Gudjohsen en el desgaste, Alves en todas partes. Los nombres anteriores no son los habituales destacados (Messi, Eto´o, Xavi) y ello da fe de la fuerza del equipo.
Es por ello que haciendo gala de mi doble condición de culé ciclotímico -ahora en fase de euforia desbordante- y de converso al guardiolismo más integrista me permito afirmar que este Barça está un paso por delante del Dream Team de Cruyff y del Barça de Ronaldinho y Rijkaard. Tal afirmación se sustenta en hechos objetivos. Si bien es indiscutible que aquellos equipos ganaron muchos títulos (4 Ligas + 1 Champions + 1 Recopa + 1 Copa del Rey el primero; 2 Ligas + 1 Champions el segundo) y este todavía no -es imposible a estas alturas-, sí hay elementos que mejoran a aquellos equipos que enamoraron al culé:

Equilibrio: el Dream Team se caracterizó por aquello de marcar un gol más que el contrario, por preferir ganar 5-4 que 1-0. Su estructura defensiva era subsidiaria de su vocación ofensiva y no pocas veces dió lugar a accidentes (6-3 en Zaragoza o2-3 y eliminación frente al Spartak Moscú, por citar algunos episodios de la época más gloriosa de aquel equipo). El equipo de Rikjaard, en sus dos años de éxitos, supuso una adaptación a un fútbol mucho más exigente en lo físico, y lo hizo en base a la presión de sus puntas sobre la salida de balón. Ahora el equipo de Guardiola parece obsesionado por igual en golear como en no encajar. La elección de la defensa tiene en cuenta las características de los delanteros contrarios -por ello, por ejemplo, Puyol volvió al centro de la defensa en detrimento del más lento Piqué- y el centro del campo se ha reforzado con jugadores de amplio recorrido en lo físico (Touré, Busquets y Keita, además de Gudjohnsen) que compensan la desventaja de jugadores como Xavi, Iniesta o Messi.
Trabajo táctico: tras años de despreciar el juego de estrategia alegando que es el arma de los equipos pequeños, hoy el Barça es capaz de ejecutar faltas ensayadas, corners con sentido e incluso Pep se permite apuntar que falta trabajar más los fueras de banda. Aleluya. Por fin un poco de exigencia. Personalmente siempre me ha dado la sensación que Cruyff -y sus ayudantes, con Charly a la cabeza- y Rikjaard odiaban trabajar la estrategia porque ello requiere de mucho trabajo en el campo de entrenamiento, de reiterar movimientos hasta que salen bien. Y ambos entrenadores eran más del estilo de dejar libertad al talento y, para que engañarnos, trabajar más bien poco -ellos los primeros-.
Tiempo y recursos: Cruyff tardó dos años en construir un equipo admirable y tuvo dicho margen gracias a los títulos de Recopa -Sampdoria- y Copa del Rey -Madrid- y la paciencia de Núñez. Además pudo ir incorporando piezas de forma sucesiva (Bakero, Txiki, Goiko, Salinas, Laudrup, Koeman, Stoichkov, Nadal, Romario, etc) hasta arrasar.
En el caso de Rikjaard, tras un primer año experimental -solo solventado a partir de la llegada de Davids y con Ronaldinho como único faro-, el equipo deslumbró a partir de la segunda temporada, con la incorporación de Eto´o y Deco, la consolidación de Márquez y la consolidación de jugadores de la cantera (Xavi, Puyol, Iniesta, Valdés) como columna vertebral.
Ahora Pep ha conseguido que el mundo del fútbol se rinda ante su proyecto solo en tres meses, tras superar las dudas iniciales -que duraron dos partidos- y sin apenas incorporaciones de relevancia -aunque hay que reconocer que de Alves a Zambrotta media un abismo; que de Piqué a Thuram hay distancia, y no solo en años; que Busquets es sólido donde Edmilson navegaba-, recuperando a jugadores a los que la mayoría queriamos fuera del club (Eto´o, Márquez) o que considerabamos inservibles (Gudjohnsen, Henry, Abidal), soportando lesiones (Iniesta o el inédito Milito)... En definitiva, trabajando con la plantilla, introduciendo rotaciones con el objetivo de disponer de jugadores más frescos. El número de lesiones musculares ha caído en picado respecto a los últimos años. Seguro que hay algo de fortuna. Pero mucho más de trabajo físico, de dosificación, de mentalidad positiva, de particularización de las cargas de trabajo.Y ahora el Madrid. Aunque Guardiola sea enemigo de la euforia, este equipo ilusiona tanto al culé que es justo que soñemos con humillar al eterno rival, al que, recordemos, no derrotamos en casa desde el 3-0 del clamoroso despiste de Roberto Carlos ante Eto´o. Si nos atenemos a la lógica futbolística, el sábado se encontrara un equipo en un crescendo continuo (3 al Sevilla, 4 al Valencia... ¿5 al Madrid?) con una banda descompuesta, entre lesiones -¿mala fortuna o preparación inadecuada?-, sanciones -mejor que falte Robben, un peligro siempre que no está lesionado, aunque una lástima que Messi no pueda bailar a Marcelo- y un entrenador pidiendo a gritos que lo despidan. Sobre el papel solo puede haber un ganador, que debería imponerse claramente. Solo espero que, por una vez, si es posible, se intente machacar al rival, sin contemplaciones. Como primera parte de la venganza por la humillación del tunel y goleada posterior de la temporada pasada. Ah, y la segunda parte de la venganza, el 3 de Mayo. Para entonces quedarán 15 puntos en juego. Este sábado la diferencia puede ser de 12. Con solo 3 más, pasillo en el Bernabeu. Soñar es gratis, pero además, en este caso, justificado.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

QUE SIGA LA FIESTA



Pasó el Barça por Sevilla y se rindió toda la prensa andaluza. El conjunto azulgrana demostró, en uno de los campos más exigentes, frente a uno de los gallitos de la competición, que definitivamente vive instalado en un nivel superior, atemorizando a los rivales a golpes de efectos (goleadas por doquier, autoridad en la Champions, mono de trabajo en campos embarrados) y superando contratiempos (lesión de Iniesta, empate en casa ante Basilea o Getafe) que en otros tiempos pudieron provocar zozobra.

Una vez más cabe reconocer a Guardiola como auténtico artífice del milagro. Con una plantilla corta en efectivos -sigo poniendo cirios a todos los santos por la musculatura de Messi-, sin fichajes de relumbrón -salvo Alves- y con muchos jugadores heredados de los dos años más ultrajantes de las dos últimas décadas, ha conseguido recuperar el buen juego y los mejores resultados, la ilusión del culé -ahora solo falta que llenemos el Camp Nou- y la admiración general. Sinceramente, los escépticos tenemos que retractarnos, flagelarnos públicamente si hace falta y reconocer que a la habilidad para diagnosticar situaciones y el conocimiento del club se une, en el caso de Pep, una claridad de conceptos futbolísticos y una notable capacidad de toma de decisiones que, aun y con tintes cruyffistas -en ciertas alineaciones pintorescas- consolidan su prestigio como entrenador.


Hasta donde llegará el respeto que levanta este Barça que hasta los árbitros lo respetan. La temporada pasada el choque entre Piqué y Kanoute hubiese sido señalado como penalty. Este año, ante la duda, se barre para el equipo que destaca. El año pasado, cuando el equipo daba tumbos, cualquier árbitro de medio pelo se atrevía (gol fantasma en Huelva, lamentable actuación de Pérez Burrull sumándose a la celebración del título merengue en el Bernabeu -por cierto, el mismo individuo que perdonó tres o cuatro penalties en la derrota blanca en Getafe-, etc.). Cuando el viento sopla a favor hasta los árbitros ayudan...

Llegados a este punto y en vistas que el pronóstico de hace quince días va camino de cumplirse, preparémonos para empezar a oir que esta Liga es muy floja, que no hay equipos de nivel, que ni Liga de las estrellas ni nada, bla, bla, bla. El pobre recurso de los que hace cinco jornadas se ilusionaban con cinco equipos casi empatados en la clasificación. Lo cierto es que si el Barça cumple en sus dos partidos de casa (sendas victorias) y saca un simple empate en Villarreal solo existirá emoción por saber si el Madrid le hará el pasillo al Barça antes del duelo en el Barnabeu -apunten, 3-Mayo- o si será el día elegido para una nueva goleada que proclame matemáticamente campeón al Barça...

Y mientras el Barça se pasea, el Madrid sigue con su via crucis. Fuera de la Copa, a una eliminatoria de quedar fuera de la Champions y en puertas de perder la Liga. Con un entrenador pidiendo que lo despidan -¿como puede entenderse si no que diga que no duele ser barrido por el Getafe o que el resultado es corto?-, con una plantilla en descomposición en lo moral -jugadores enfrentados, falta de respeto en el cesped- y en lo físico -¿cuantas lesiones a estas alturas?-, sin jugadores de referencia que tiren del equipo, con un portero que se las traga -no preocuparse, seguirá fijo en la selección, incluso con Raul, protegidos por el guardia civil chusquero Del Bosque y Bubu “no sabes como jodernos” Hierro-, un presidente haciendo el ridículo con sus fichajes frustrados -Kaka, Cesc, Cristiano Ronaldo- y con los realizados -Robben, el otro Overmars- y un secretario técnico -Pedja- que hace bueno a Txiki -ya es méritorio, ya-. Casi como el Barça... del año pasado. Que siga la fiesta.

Y el Español va cumpliendo los vaticinios que hice a finales de septiembre, cuando el Barça les dió un baño de juego y solo la fortuna y el árbitro impidieron que les ganaramos con mayor claridad. En aquel momento, con el Español bien clasificado tras su positivo arranque, pronostiqué que a final de temporada llorarían. Van camino de ello. Un club sin proyecto, con un presidente al que se le perdonan todas las sandeces y meadas fuera de tiesto del mundo por que es un simpático dicharachero berbechero, un entrenador -el saliente- que pretendía jugar al ataque con una plantilla cuya columna vertebral la componen un portero con los dos pies fuera del club -¿Barça?-, un central prometedor lesionado (Pareja), un organizador tan brillante -solo en ataque- como ausente -¿alcanzará los 10 partidos este año?- y un delantero acabado que ya no marca ni de penalty no puede aspirar a gran cosa. Si no cambian las cosas, a sufrir y confiar en el gol de Corominas -jugador de 2ª división, cuya continuidad solo se explica como pago por los servicios prestados en forma de goles salvadores, estilo Belleti- en el último minuto. Entre la marcha deportiva, la crisis económica y los accesos por construir, más vale que no inauguren todavía el nuevo estadio -por cierto, ¿cual es la marca global que va a dar su nombre al estadio?-. Así, al menos, Sanchez Llibre podrá seguir sin marcharse...

lunes, 24 de noviembre de 2008

¿ACCIDENTE o AVISO?

Empate contra el Getafe. Se rompió la racha sin Messi y el desahuciado Madrid se acerca a tres.
¿Como debe tomarselo el culé? ¿Volvemos a las andadas? ¿Tranquilos, no pasa nada?

La verdad es que la evolución del equipo en los dos últimos meses hace que lo justo sea mantener el crédito. Al fin y al cabo, algún día había que dejar de ganar y, sinceramente, mejor hacerlo ante el Getafe y retomar la senda de las victorias de aquí hasta el 2009. De hecho el Barça ha mostrado la mejor predisposición, especialmente con el marcador en contra y se ha afanado por darle la vuelta al marcador. Y si no lo ha acabado consiguiendo ha sido, en parte, por las paradas de Abbondanzieri y los postes (!16 en 12 jornadas!). La ambición del equipo, la energía desbordante -colosal Alves-, el derroche físico -que lejos queda la flojera de hace un año- o la eficacia de las sustituciones son factores positivos que permiten considerar este partido como un accidente, un punto de inflexión desde el que tomar nuevos bríos.

Pero por otra parte, aunque me salga la vena del culé pesimista, del ay, ay, ay, creo que el partido del Getafe ha puesto de manifiesto lo que hace semanas vengo advirtiendo: al equipo le faltan jugadores desequilibrantes en el uno contra uno. Ausentes Iniesta y Messi, las bandas han sido inicialmente para Hleb -exasperante, desubicado, blando, indefinido- y Bojan -acelerado, precipitado, impreciso, confirmando sus limitaciones por más que muchos no las quieran advertir-. La conclusión: han hecho buenos a Pedro y Henry. Con esto queda todo dicho.

Demos por bueno el empate y el descanso de Messi si con ello se ha evitado una rotura fibrilar para 2-3 meses. Pero se hace evidente que el equipo anda justito de recursos en el uno contra uno y sin ellos jugadores como Eto se difuminan -ni un solo pase al espacio libre-, Xavi se ve agobiado -es demasiado obvio donde se concentra el poder de creación-, el juego se vuelve demasiado previsible, el balón pasa demasiado tiempo en pies de los centrales y los jugadores con coraje y fuerza física (Alves, Touré, Keita) emergen como heroes. Justo lo contrario de las señas de identidad del Barça.

Esperemos que la lesión de Messi no se produzca -estadísticamente se producirá- antes del regreso de Iniesta, y que con el argentino en condiciones podamos afrontar los partidos en que sinceramente creo que podemos dejar sentenciada media Liga. Si no, a patir...

Y un par de referencias más: la sección de basket y el Español.

Respecto al basket, tras un inicio de temporada ilusionante -pachangas USA al margen-, empiezan a confirmarse los puntos débiles que eran de temer: falta dirección en cancha y desde el banquillo. Nuevamente habrá que recordar que desde la marcha de Saras no hemos tenido un director de juego capaz de dirigir, anotar, pasar y ser el líder en los momentos difíciles. Lo de este año es insuperable: de querer echar a Lakovic a convertirlo en insustituible, gracias al inexplicable fichaje de Barrett (¿quién lo decidió? Antes le echabamos las culpas a Savic/Ivanovic, pero ahora... ¿Chichi? Al margen de sus limitaciones físicas, que le ponen en graves problemas ante defensas presionantes o para hacer frente a playmakers de mayores dimensiones -casi todos-, ha mostrado una escasa disposición/capacidad para anotar, con un tiro errático, y además arrastra una falta de confianza que garantiza parciales escandalosos a favor de los rivales). Si la solución ha de ser Sada, tan honrado como nulo de cara a canasta, vamos arreglados. La solución: Barrett a la calle ya!
Y lo de Pascual también era previsible. Encomiable trabajo a la desesperada el año pasado, pero escasa evolución en este. La ruleta de cambios amenaza con descentrar a todo el mundo. Salvo Navarro no hay ningún jugador que sea referente del juego -quizá Ilyasova- y las idas y venidas al banquillo parece que lejos de generar una dinámica de equipo están actuando en contra de la misma. La sensación que el equipo le viene grande al bueno de Pascual empieza a instalarse en el Palau...

Y del Español, poco que decir: después del derby ya vaticiné lloros para los pericos. Al equipo le falta agresividad y de la Peña. Lo primero va con el carácter -cuanto añoran a Zabaleta-. Y del segundo, era previsible que se rompiera más que jugara. Si a ello se une una pizca de mala fortuna, alguna lesión clave (Pareja) y Kameni cantando día sí día también, entonces se explica que el Español haya sumado 6 de los últimos 30 puntos -suerte del colchón de las dos primeras jornadas-. Y Tintín Márquez es otro al que el banquillo como primer entrenador también parece que le supera...

miércoles, 19 de noviembre de 2008

SUMA Y SIGUE


Realmente es complicado semana a semana hacer alguna aportación original. El Barça sigue acumulando victorias, incrementando la ventaja sobre sus rivales, rompiendo mitos -aquello que los equipos grandes no necesitan ensayar jugadas de estrategia, pura invención cruyffista para esconder su escasa predisposición al trabajo- y convenciendo a todos.

Llegados a este punto de convencimiento en nuestras fuerzas, toca entrar en el estado de ensoñación tan habitual de los culés. Tras querer quemarlo todo tras los dos últimos años, ya nos estamos imaginando los títulos que caerán esta temporada, mientras degustamos la crisis merengue.

Puestos a ellos ya me he permitido echar un vistazo al calendario y hacer un pronóstico: el Barça, que acumula 28 puntos de 33 posibles tras 11 partidos, acabará la primera vuelta con 48 puntos sobre 57 al final de la misma. Esto es, sumará 20 de los próximos 24.
¿Exagerado? No. A razón de 6 victorias y 2 empates en los partidos que faltan, seguro que ya no suena tan complicado. Y si vemos la secuencia de partidos, todavía mejor: victoria sobre el Getafe (¿cuántos le caerán?), empate en Sevilla, victoria sobre el Valencia (pese al habitual gol de Villa), victoria contra el Madrid (¿cuantos...?), empate en Villarreal, victoria sobre el Mallorca (otra goleada), victoria en Pamplona frente a Osasuna (y provocando el cese de Camacho) y victoria sobre el Depor. ¿Factible, no?

Puestos a apostar, partiendo de una situación con 36 goles a favor y 8 en contra, mis cálculos nos sitúan, tras la jornada 19 en con 54 goles a favor y 15 en contra. Lo cierto es que los partidos ante los teóricos rivales de la zona noble de la clasificación van a reducir nuestros promedios, pero que más da.

Y para rematarlo, ¿como quedará la clasificación?
Barça 48, Madrid 40, Villarreal 39, Sevilla 38, Valencia 36.

Y la gracia de todo ello es que el Madrid siga segundo. Por que así soñarán con otro “juntos podemos”. Y así llegaremos al 3 de Mayo, en que el castizo del bigote tendrá que volver a levantarse de su butaca para aplaudir el golazo de Messi en el Bernabeu, después de driblar a medio equipo y hacer que Sergio Ramos estrelle su virilidad contra el poste, en una revisión actualizada del mito de Maradona y Ronaldinho.
En fin, soñar es gratis, el Barça vence y convence, Pep maneja el vestuario y a la opinión pública (la decisión de multar con 500 euros por cabeza -peanuts- por llegar tarde al entrenamiento es tan simbólica como populista y nace de la capacidad de Guardiola para interpretar lo que quiere el soci tras dos años de tant-se-me´n-fotisme), marcamos de jugada ensayada, de corner y hasta sin querer, y los rivales nos admiran -salvo los ¿comentaristas? de Canal +- y temen a partes iguales. Así que disfrutemos. Que siga la fiesta

jueves, 13 de noviembre de 2008

CARPE DIEM



Diez jornadas de Liga y el Barça líder, con una trayectoria impecable (8 victorias consecutivas) tras un inicio titubeante que sembró de dudas a muchos -me incluyo-. Es plazo suficiente para hacer un primer balance, tanto de los puntos positivos -más de los previsibles a inicios de temporada- como de los riesgos que todavía laten en el seno del equipo. A saber:

– Ambición, hambre, deseo, actitud... llamemosle como queramos, pero lo cierto es que el actual equipo -y el entrenador- queda en las antípodas de la indolencia del año pasado. Los partidos no se sestean para luego ir contrarreloj, como ocurría en las últimas temporadas, sino que el equipo sale a intentar marcar uno o varios goles en los primeros minutos. Partidos como el del Gijón, At. Madrid, Almeria, Málaga o Valladolid son ejemplos de ello.
En el polo opuesto, este equipo también ha demostrado que la falta de tensión puede abocarlo al abismo. La 2ª mitad del día del Betis y los partidos coperos ante Basilea y Benidorm demuestran que levantar el pie del acelerador puede traer funestas conecuencias. Y este Barça aun no puede permitírselo.

– Jugadores en estado de gracia: contra pronóstico Guardiola ha conseguido que Messi descolle por sus asistencias, que Eto recupere su mejor versión cuando parecía perdido, que el Camp Nou coree a Xavi y lo valore como esencial. Precisamente ahora que falta Iniesta -el cuarto decisivo-, se antoja imprescindible la presencia de estos tres jugadores en el equipo para garantizar que el siga-saga team funcione a pleno rendimiento. Esto mismo constituye una de las principales amenazas: eventuales lesiones de estos jugadores pondrían el proyecto en situación delicada y obligaría a otros jugadores a dar un paso adelante.
Y es en este punto donde queda todavía camino por recorrer. Mientras algunos valores siguen siendo seguros (Puyol, Touré, quizá Valdés), otros parecen recuperados (Marquez), y diversas incorporaciones muestran un rendimiento creciente (Alves me parece colosal, se convierte permanentemente en un recurso útil en ataque, que abre las bandas, permite la deriva de Messi hacia el interior, agobia al rival... siempre he creido que cuando un jugador rival resulta especialmente odioso por su intensidad, mejor ficharlo; Piqué muestra una madurez y tranquilidad solo ligeramente atisbada en su etapa aragonesa y absolutamente ofuscada en su fase inglesa; Busquets se ha revelado como una alternativa muy válida en el mediocentro defensivo), hay todavía algunos jugadores que bien no pueden dar más de si, bien necesitan despertar pronto de su letargo.
Las dudas se ciernen ya sobre algunos fichajes: ¿el Keita del Barça es el primo malo del que jugaba en el Sevilla? Ganas y potencia no le faltan, pero se muestra impreciso y poco certero en la llegada al área, una de sus principales virtudes; ¿Y sabe Hleb donde está? Este chico enclenque parece perdido, falto de una inyección de pa amb tomàquet, empeñado en conducir el balón para luego darlo atrás... ¿Arsene Wenger es un trilero o nosotros unos primos? Overmars, Petit, Henry, Hleb... ¿Cesc? Uf! ¿Y Cáceres? Al margen de una notable rapidez para acudir al corte -del balón o de la pierna del delantero, tanto da-, muestra gran inseguridad en la salida de balón, algo que se antoja imprescindible en el esquema de Guardiola. A su lado Puyol parece Beckembauer...
Además de estos fichajes, sobre los que aun podemos esperar una cierta progresión, aparecen otros casos que sí parecen ya irrecuperables. El principal: Henry. Sin comentarios. El mercado de invierno debería ser una opción. Fuera Henry (¿cuantos equipos hay en Londres que jueguen la Premier? Alguno lo querrá) y dentro Arshavin (¿dejaremos que lo fichen los merengues?).

– Profesionalidad, compromiso, análisis, comunicación. Estas virtudes son las que esgrime Guardiola para convencer al barcelonista. Los no creyentes -vuelvo a incluirme- esperabamos buenas palabras -como su maestro, el casi siempre fracasado Lillo- y poco más. Dudabamos de su falta de experiencia y excesivo talante para enderezar un rumbo perdido.
De hecho, Pep ha transmitido sus conceptos con claridad meridiana, pero más importante que ello es que, cruyffadas a margen, parece que ha convencido a sus jugadores. Y ello se ha traducido en un cierre de filas incondicional de los mismos con su entrenador.
Y con ello ha contribuido a pacificar el club. Laporta, eufórico, parece una extensión de su entrenador. Pero que no se confunda. El soci está feliz por que el equipo gana y golea, va líder y aun promete más. Pero sigue -una gran parte al menos- sin tragar al President. Si la cosa no ha ido a más es, por una parte, por tratarse de un personaje ya amortizado -mal que le pese, le quedan dos temporadas- y, por otra, por que es mejor disfrutar del espectáculo -aunque sea por TV- que pasarnos el tiempo maldiciendo a la directiva, los jugadores, el míster y todo lo que se mueve. Como conclusión, un consejo para Laporta: calladito estás más guapo.

En resumen, el equipo ilusiona, los rivales también -glorioso Real Unión de Irún-, los partidos se decantan pronto y empieza a correr entre la culerada la pregunta mágica: Avui quants els hi fotrem?
El péndulo culé cotiza en máximos de optimismo, ya cercanos a la euforia que suele desembocar en algún ridículo sonado -de ahí la insistencia de Guardiola en avisar ante los partidos ganados de antemano, estilo Benidorm-, pero es que ya tocaba. La travesía del desierto de los dos últimos años ha sido lamentable, no solo por los resultados sino, básicamente, por la frustración colectiva derivada de la constatación de la decadencia voluntaria de un equipo que podía haber hecho historia durante muchos años.

PS: Cansa ya oir tantas explicaciones a la ausencia de público en el Camp Nou. Es una suma de causas, entre las que cabe incluir el excepticismo del soci sobre el equipo -especialmente en los primeros partidos-, arrastrando aun el cabreo del desastre del último bienio y sin incorporaciones ilusionantes; la desafección con el régimen -entiéndase Junta Directiva de Laporta- también ayuda un poco; las dificultades de acceso y aparcamiento tampoco son favorables -si fuesemos una horda de borrachos hooligans de un equipo inglés el Ayuntamiento nos organizaría hasta fiestas temáticas, pero no parece que sea el caso-. Pero creo que la causa esencial es la combinación mortal de rivales con poco gancho (aun no han venido Madrid, Valencia, Sevilla o Villarreal, por ejemplo), horarios nocturnos (todos los partidos de Liga se han celebrado a las 22h en sábado o 21h en domingo) y retransmisión televisiva.
Estos tres factores combinados hacen inviable llenar el campo, da igual el nivel de juego. Ahora bien, cuando lleguen los citados rivales, aunque los partidos sean retransmitidos, seguro que se superarán los 80.000 espectadores; y si no se transmiten los partidos más que en pay per view, con horarios a las 19h -ya ni sueño con los domingos a las 17h-, ante cualquier rival se alcanzarían los 70.000. Pero si siguen empeñándose en vender los clubes a las televisiones, que no esperen que el socio abonado, además de pagar, acabe regresando a casa pasada la medianoche...

jueves, 6 de noviembre de 2008

YES, WE CAN

Tras una semana de ausencia y dejando al margen el tropiezo anecdótico ante el Basilea -ya dije en su día que la fase de liguilla de Champions, tal como había quedado configurado el grupo, era un paseo militar-, solo cabe reconocer que el proyecto de Guardiola encandila al soci y derriba muros de desconfianza construidos sobre la sospecha de su falta de experiencia, la inestabilidad institucional y la fuga de cracks insuficientemente -en apariencia- cubierta.

Este nuevo Barça, aprovechando la coyuntura, simboliza una ruptura respecto al pasado reciente con la habilidad de hacerlo sin romper con el estilo de juego ofensivo ni haciendo limpieza general del vestuario. Más bien una especie de deconstrucción donde Guardiola ha mantenido la filosofía futbolística, ha recuperado a algunos jugadores y ha impuesto de nuevo la ambición, el compromiso y el trabajo profesional como divisas de su trabajo.

Es por ello que tras constatar la evolución del equipo en la Liga hasta los escépticos al principio debamos reconocer, con una sonrisa nada forzada, que el equipo engancha y que promete logros de envergadura.

Y no vale argumentar en contra que los rivales han sido débiles, por que también lo fueron Numancia y Racing, por que nos hemos hartado a lo largo de nuestra historia de repetir que las ligas se ganan contra rivales pequeños o por que no puede considerarse poco meritorio valupear al At. Madrid, ganar en Montjuic y en San Mames o salir victorioso de la piscina de la Rosaleda. Precisamente las victorias ante leones -venidos a menos, es cierto- y andaluces son las que mejor simbolizan el cambio experimentado por el equipo. En un caso, afrontando el partido con numerosas bajas y ante un rival que llevó el partido al terreno de lo físico, y en el otro teniendo que ganar sin poder jugar a futbol en un terreno que claramente perjudicaba al Barça. El haber demostrado este equipo que es capaz de afrontar encuentros que se ubican en las antípodas de su código genético es lo que llena de orgullo y confianza a los culés de que “aquest any sí”, versión local del Yes, we can.

Pese a los elogios anteriores, creo que sigue existiendo un riesgo considerable derivado de la escasez -en número de efectivos- de la plantilla. Las bajas de corta duración se han sucedido -Gudjohnsen, Keita- y han sido superadas sin mayores problemas, en gran medida por no haberse cebado en jugadores desequilibrantes y también por la aparición de elementos inesperados -Busquets, no tanto Victor Sánchez- que han rendido notablemente. Pero ahora debe afrontarse, ante la fase más exigente del calendario liguero, la ausencia de uno de los jugadores más desequilibrantes (Iniesta). Sin ánimo de llamar al mal tiempo, ¿qué alternativas tenemos en el juego de ataque si, por azar -lesion, expulsión- estuviera ausente en dichos partidos también Messi o Eto?




¿Estamos seguros que podemos ganar a los rivales que nos esperan con, por ejemplo, Messi-Bojan-Henry? ¿Y con Bojan-Eto-Hleb? ¿Y con Messi-Gudjohnsen-Henry? Toquemos madera, pongamos velas a todos los santos y que no haya nuevas bajas en la delantera...
¿Y en el centro del campo? ¿Qué ocurrirá si Xavi -como nos hemos de ver los que lo hemos criticado cuando no daba la cara- se lesiona o sufre un bajón, previsible por otra parte tras tantos partidos acumulados, en su rendimiento? ¿Busquets-Toure-Keita? ¿Victor Sánchez-Busquets-Hleb? ¿Marquez-Keita-Gudjohnsen?

En conclusión, en el Barça actual, hay tres jugadores (Messi, Iniesta y Xavi, Valdés al margen) que no tienen un sustituto definido. El equipo no ha afrontado, de momento, partidos clave sin dos o tres de ellos. Esperemos no tener que hacerlo. Mientras, solo queda reconocer que el equipo enorgullece al culé y permite soñar en ganarlo todo -de la miseria a la euforia solo hay un paso en Can Barça...-.


Al margen de lo anterior, algunos comentarios con mala leche, para no perder la costumbre:

– El gol de falta de Xavi al Málaga estaba cantado. En condiciones normales las faltas se le marchan un par de palmos por encima del larguero. Por pura física, con el balón mucho más pesado por el agua caída y la potencia de pegada reducida por la dificultad de movimientos en un terreno encharcado, la altura alcanzada en el disparo se vio reducida en medio metro, lo necesario para entrar justo por debajo del larguero. Habrá que inyectarle un par de litros de agua al balón antes de cada falta...




– Gasol & Gasol: tercer toque de atención de Phil Jackson a Pau para ver si se pone las pilas y juega más duro (ya deciamos aquí hace meses que Pau, aunque muy bueno, es blandito, blandito), mientras su hermano luce precisamente por su fuerza (de técnica, más justito). A este par, para triunfar del todo, les iría bien contratar al asesor de estilismo de Obama, cortarse el pelo para que no parezca directamente guarro y afeitarse bien la barba.




– !!!El Madrid saca como revulsivo a Saviola!!! Contra una Juve con muchas bajas, con un portero que echaron del Español y con el acabado del Piero como estilete, el Madrid se estrella una vez más fruto de su impotencia futbolística. Aleluya. Parece que aquello que todos vaticinabamos, esto es, que jugando a nada tarde o temprano se pierden partidos, por fin se cumple. El empate en Almeria o la derrota europea son justa recompensa -esperemos que lleguen muchas más- a la racanería futbolística. A la que Van Nistelroy se lesiona lo previsto -para su edad y sus antecedentes- y que Casillas se las traga -¿cuántas faltas lleva haciendo la estatua?-, el Madrid se descompone y recurre a paquetes tipo Drenthe o Saviola. Que sigan así...

martes, 21 de octubre de 2008

¿BARÇA DE NBA?


Ni de broma.

A raiz de la participación del Regal Barça en el cuadrangular de pretemporada -para los equipos NBA- celebrado en Los Angeles este fin de semana, se ha podido leer una serie de titulares de prensa que no hacen más que confirmar el desconocimiento general sobre la NBA.

Afirmar que el Barça rozó la sorpresa en ambos partidos es pura fantasia basada única y exclusivamente en la diferencia al final de cada uno de los partidos. Pero si se repasan las circunstancias de cada uno de ellos se puede concluir que lo mejor para el Barça fue el resultado final. Veamos:

– Lakers
Los subcampeones de la NBA se tomaron el partido como lo que era para ellos: pura pretemporada.
Solo así se explica que 3 titulares (Gasol, Fisher y Radmanovic) estuviesen apenas 18 minutos por cabeza en pista, que rotasen hasta 15 jugadores -en competición oficial el límite es 12, esto suena como las pachangas futbolísticas con 8 sustituciones- o que auténticas castañas sin sitio en la LEB Bronce como la cuota china Sun Yue, el blandito Coby Karl -hijo de un ex-mister del Madrid, más conocido por haber superado un tumor que por sus habilidades en el basket, pero ya se sabe que a los yankees les van estas historias de superación- o el desconocido Brandon Heath -lo reconozco, no se nada de él... pero la propia web de la NBA tampoco: su entrada lleva a un “page not found” muy esclarecedor- tuviesen minutos frente al Barça.
Ello provocó fases de dominio aplastante -más de 20 puntos de ventaja laker- seguidas de periodos de ficticia remontada blaugrana que maquillaron el resultado. Sombra aquí, sombra allá, pero los Lakers iniciaron el último cuarto con suficiente ventaja (15 puntos) como para relajarse en el tramo final y permitirse acabar el partido con un equipo sonrojante (Yue, Crawford, Mihm, Giles y Heath)
Lo que sí hay que reconocer es que Kobe se tomó el partido seriamente y anotó tanto como quiso (28 puntos en 26 minutos, 10/14 en tiros de campo y 6/7 libres), demostrando que siempre que hiciese falta acudiría a la sentencia del partido. Y que el banquillo de los Lakers sigue estando falto de profundidad -como evidenciaron los Celtics en las últimas finales-, a pesar que la presencia del inmenso Bynum promete un mayor dominio de la zona.

– Clippers
El equipo pobre de la ciudad (fuera de play-off la última temporada) afrontó el partido !!!sin sus cuatro mejores jugadores!!! Es como si al Barça -de fútbol- le faltasen Xavi, Messi, Iniesta y Eto, por decir algo.
Y esos jugadores no son del montón. A saber: Baron Davis, el jugador franquicia, un base jugón, ya experto (29 años), que llevó a los Warriors a sus más altas cotas de la década y que llega este año a los Clippers avalado por unos números de escándalo (22 puntos, 5 rebotes y 8 asistencias de promedio); Marcus Camby, un center atlético y muy dinámico, ya veterano (34), gran defensor y reboteador (9 puntos, 13 rebotes y 4 tapones de media), elegido en el pasado Mejor Defensor de la NBA; Chris Kaman, un center blanco aun joven (26), aparentemente tosco, pero consolidado en la liga (16 puntos, 13 rebotes, 3 tapones); y Tim Thomas, un elegante alero ya consolidado (31) pero con un rendimiento (12 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias) siempre inferior a lo que su calidad promete.
Sin ellos -los auténticos cracks sin discusión, incluidos sus dos fichajes estrella (Davis y Camby)-, unos Clippers sin rodaje han vencido al Barça, basándose en un joven alero (24), Al Thornton, tan exuberante físicamente como irregular en el juego... y en el tiro (4/13), un escolta anotador (29) como Ricky Davis, tan compulsivo en anotación... como en el tiro y en el desequilibrio -en el juego y en lo mental-, lo que le ha covertido en un trotamundos, otro escolta veterano (34) en plena decadencia como Cuttino Mobley, y el base rooke Eric Gordon.
En fin, con un equipo muy limitado en lo técnico, con ausencias en todas las posiciones, sin liderazgo ni rodaje, han superado al Barça.
Si bien el resultado final es ajustado (114-109), el marcador se ha movido la mayor parte del tiempo entre 6 y 14 puntos de diferencia, siempre para los locales; y cuando el Barça ha tenido el partido a tiro, siempre han anotado los americanos. Nunca han fallado. Como en la final de los JJ.OO.

En resumen, pretender que el Barça ha tuteado a equipos NBA en su cancha y que ha estado a punto de derrotarlos me parece engañar al aficionado. El Barça ha competido a un nivel digno, ha mostrado orgullo, ha explotado los momentos de debilidad de los rivales -voluntarios, por mor de las rotaciones y la pretemporada-... pero sigue un paso por detrás del nivel de los equipos NBA. Para los futboleros, es como aquellos amistosos Heerenveen-Barça de agosto, en que dejabamos que los holandeses se animaran para acabar 2-6. ¿Alguien pensaba que el Heerenveen podía competir en la Liga española?

Por que, puestos a decir tonterias, me permito afirmar que si a Lakers y Clippers les hubiesen pitado los pasos de salida, el Barça hubiera ganado el torneo sin bajarse del autocar. ¿Una parida? Pues como los titulares de prensa, ni más ni menos...

ASÍ, ASÍ, IGUAL QUE EL MADRID

Pues sí, el Barça del estilo irrenunciable -al ataque, con posesión y toque... lo prometo, el ripio ha sido involuntario- ganando partidos al estilo del Madrid. En Montjuic, con un penalty al límite del tiempo (como los blancos en el Calderón). Los pericos pueden añadir lo de inexistente, si con ello son más felices. En San Mames, con un juego rocoso, con un centro del campo más físico (Touré, Keita, Victor Sánchez, después Busquets) que técnico, con pocas ocasiones de gol... y con el portero salvando el partido!!!

Y lo cierto es que no me desagradó ganar el partido como se hizo. Es más espectacular golear, pasearse en un rondo infinito, entrar con la pelota en la portería después de un festival de rabonas, espaldinhas, colas de vaca, remates del escorpión, chilenas y filigranas mil, pero lo único que al final vale es ganar, ganar y ganar... ganar, ganar y ganar... ganar, ganar y ganar. Por una vez hasta Luis Aragonés, dentadura volante mediante, tiene razón.

Por que este partido es el típico ante un rival limitado técnicamente, que aprieta en todo el campo, con fuerza, jaleado por su público y a un ritmo muy superior al del tiqui-taca. Y el Barça de los dos últimos años hubiese ido dejando pasar el tiempo, a la espera del fogonazo de inspiración salvador. Y en uno de sus despistes habituales, gol del rival y a remontar. Sin lograrlo. Y si por casualidad el Barça marcaba primero, el rival a remontar. Y a lograrlo casi siempre.

Al menos el Barça mostró en Bilbao, salvo los dos golpes francos concedidos en la 1ª parte, un absoluto control del partido, impidiendo las contras del Athletic. Es cierto que el juego no fue brillante, al menos no hasta que Iniesta empezó a aparecer en la 2ª mitad -justo cuando uno empezaba a rajar por su juego y sus goles con la roja-, pero tampoco hizo falta. Ocasiones claras, pocas. Pero Eto se reivindicó -luego falló un gol que hubiera firmado otro mito de San Mames (Julio Salinas)- y recuperó lo que le hizo letal: la capacidad de abrir los partidos con sus goles, basados en la velocidad y el instinto. El león indomable se reencontró en la leonera -algo mansos, pero poco más pueden hacer manteniendo su filosofia canterana en epocas de globalización-.

Y el partido mostró algunas notas para la esperanza: Victor Valdés hizo sus primeras paradas de mérito de la temporada y salvó los primeros puntos; Abidal parece recuperar su nivel de inicios de la temporada pasada; Piqué se consolida en el centro de la defensa como alternativa válida a Puyol-Marquez; Hleb aparece bulliciosa y con unas señas de identidad que recuerdan a la escuela del Mini (mucho toque y mínima capacidad goleadora: 11 goles en 100 partidos en la Premier); Toure sigue siendo un gigante indestructible, tanto da una hernia que un esguince...

Y algunos para la preocupación: Alves sigue siendo tan útil en ataque como empanado está en defensa, olvidando su banda; las lesiones acechan (Gudjohnsen, Xavi, Keita, Márquez) a una plantilla que sigue pareciéndome corta.

Y el míster, con veleidades a lo Cruyff. Un día debuta Busquets -con éxito indiscutible de momento-, otro día nos inventamos a Puyol de lateral izquierdo -más discutible-, después condenamos a Martín Cáceres -¿quien lo ficho? ¿el mismo que a Mario? ¿el mismo que a Eskurza, Escaich, Korneiev y Jose Mari?- y para rematarlo hacemos debutar a Victor Sánchez -en lugar de Busquets, cansado después de jugar el martes con la Sub-21!-. Esta bien querer demostrar criterio propio, pero los experimentos, mejor con gaseosa (o con 3 goles de ventaja en el marcador).

Y puestos a soñar, en el más puro estilo ciclotímico del culé, ahora cabe esperar otras 5 victorias seguidas en Liga (Almería, Málaga, Valladolid, Recreativo y Getafe) antes de afrontar la cuesta de diciembre instalados en el liderato. ¿Alguien lo duda? ¿O sería tildado de pesimista si lo hiciese? Juntos, podemos, como el Madrid...

lunes, 6 de octubre de 2008

CON PATATAS......

Se comió el Barça al At. Madrid, más pupas que nunca.

El partido tuvo poca historia, permitió el lucimiento de las virtudes blaugranas al tiempo que retrató las limitaciones colchoneras, especialmente la falta de concentración de los primeros diez minutos y la falta de capacidad de reacción posterior. A ello cabe unir, es justo decirlo, una nueva puesta en escena ambiciosa por parte del Barça, lo que empieza a ser una noticia ya repetida -especialmente importante tras el gris partido en Donetsk-, y un alto porcentaje de acierto cara al gol -esto sí es noticia-.

Lo cierto es que los pesimistas podrían decir que la victoria no tuvo mérito, ante un Atlético patético (Ujfalusi hospitalizado con fractura de cintura, la misma lesión que Alkorta), que recordó al que suele enfrentarse al Madrid y acaba habitualmente goleado. Pero no es menos cierto que el equipo de Guardiola buscó una y otra vez la puerta madrileña -al menos en el primer tiempo-, movió el esférico con gran velocidad e hizó disfrutar a la culerada. Y no solo eso, sino que se pudó disfrutar del virtusiosismo de las estrellas (Messi -¿donde estuvo el Kun?-, Eto -volvió el goleador letal, egoista hasta para tirar penalties-, Xavi -ayer sí pareció el de la Eurocopa-, Iniesta -pese a los dos postes-) y hasta del renacimiento de los proscritos (sensacional gol de Henry y gran presencia en el juego de Gudjohnsen -que habrá batido su record goleador, con 2 en 6 jornadas-).

Los optimistas podrán caer en la euforia. Pero lo mejor sería mantener la cabeza fria. El equipo ha corregido, en cuanto a resultados, el errático inicio (1 punto de 6), aprovechando un calendario en principio benévolo -no tanto los dos últimos partidos-. A nivel de juego, con altibajos, se evidencia una progresión en la aplicación de los conceptos que pregona el libro de estilo de Pep (esto es, posesión, bandas abiertas, presión en la salida del contrario, jugadas de estrategia... traje y corbata). Y en cuanto a la plantilla, parece que la dinámica del grupo es positiva, algunos que parecían perdidos apuntan recuperación, los nuevos van entrando, los jovenes empujan con fuerza... y todo ello !jugando sin portero!

Frente a lo positivo, persisten elementos que invitan a la prudencia: el equipo sigue siendo tierno -en construcción-, la fortuna se alinea de forma caprichosamente con Guardiola -los muchos postes se acaban viendo compensados con goles en el último minuto ((Español), remates imposibles (Guddy frente al Betis) o puestas en escena inmejorables (At. Madrid)-, los árbitros de momento muestran un respeto (3 penalties ya) que parecía pérdido, y las lesiones, de momento, son mínimas (Hleb). Como esto es muy largo, mejor no exagerar. Son tres puntos conseguidos de forma espectacular pero valen lo mismo que los tres que tiramos contra el Numancia. Disfrutémoslos, ahora que quedan dos semanas hasta la próxima jornada.

Por cierto, con las mismas patatas me como mis palabras tras la segunda jornada, donde me temía que el equipo, afectado por los malos resultados, nos abocara a una nueva temporada en blanco, descolgados en la clasificación desde el principio y apelando a la Champions. No hemos ganado nada -nadie lo ha hecho a estas alturas de temporada-, pero hemos recuperado la esperanza y hasta parte de la autoestima. Voto de confianza al equipo y al míster.

Y con más patatas me como mi pronóstico sobre la goleada merengue al Español. Que alegría para los culés poder celebrar que los pericos nos han hecho un favor. Encantado de haberme equivocado.

Así pues, empachado de patatas acabo la 6ª jornada, la que nos deja emparejados con el Madrid y con el mejor partido del Barça en los últimos años, ¿no, Johan?

OMERTA