lunes, 24 de noviembre de 2008

¿ACCIDENTE o AVISO?

Empate contra el Getafe. Se rompió la racha sin Messi y el desahuciado Madrid se acerca a tres.
¿Como debe tomarselo el culé? ¿Volvemos a las andadas? ¿Tranquilos, no pasa nada?

La verdad es que la evolución del equipo en los dos últimos meses hace que lo justo sea mantener el crédito. Al fin y al cabo, algún día había que dejar de ganar y, sinceramente, mejor hacerlo ante el Getafe y retomar la senda de las victorias de aquí hasta el 2009. De hecho el Barça ha mostrado la mejor predisposición, especialmente con el marcador en contra y se ha afanado por darle la vuelta al marcador. Y si no lo ha acabado consiguiendo ha sido, en parte, por las paradas de Abbondanzieri y los postes (!16 en 12 jornadas!). La ambición del equipo, la energía desbordante -colosal Alves-, el derroche físico -que lejos queda la flojera de hace un año- o la eficacia de las sustituciones son factores positivos que permiten considerar este partido como un accidente, un punto de inflexión desde el que tomar nuevos bríos.

Pero por otra parte, aunque me salga la vena del culé pesimista, del ay, ay, ay, creo que el partido del Getafe ha puesto de manifiesto lo que hace semanas vengo advirtiendo: al equipo le faltan jugadores desequilibrantes en el uno contra uno. Ausentes Iniesta y Messi, las bandas han sido inicialmente para Hleb -exasperante, desubicado, blando, indefinido- y Bojan -acelerado, precipitado, impreciso, confirmando sus limitaciones por más que muchos no las quieran advertir-. La conclusión: han hecho buenos a Pedro y Henry. Con esto queda todo dicho.

Demos por bueno el empate y el descanso de Messi si con ello se ha evitado una rotura fibrilar para 2-3 meses. Pero se hace evidente que el equipo anda justito de recursos en el uno contra uno y sin ellos jugadores como Eto se difuminan -ni un solo pase al espacio libre-, Xavi se ve agobiado -es demasiado obvio donde se concentra el poder de creación-, el juego se vuelve demasiado previsible, el balón pasa demasiado tiempo en pies de los centrales y los jugadores con coraje y fuerza física (Alves, Touré, Keita) emergen como heroes. Justo lo contrario de las señas de identidad del Barça.

Esperemos que la lesión de Messi no se produzca -estadísticamente se producirá- antes del regreso de Iniesta, y que con el argentino en condiciones podamos afrontar los partidos en que sinceramente creo que podemos dejar sentenciada media Liga. Si no, a patir...

Y un par de referencias más: la sección de basket y el Español.

Respecto al basket, tras un inicio de temporada ilusionante -pachangas USA al margen-, empiezan a confirmarse los puntos débiles que eran de temer: falta dirección en cancha y desde el banquillo. Nuevamente habrá que recordar que desde la marcha de Saras no hemos tenido un director de juego capaz de dirigir, anotar, pasar y ser el líder en los momentos difíciles. Lo de este año es insuperable: de querer echar a Lakovic a convertirlo en insustituible, gracias al inexplicable fichaje de Barrett (¿quién lo decidió? Antes le echabamos las culpas a Savic/Ivanovic, pero ahora... ¿Chichi? Al margen de sus limitaciones físicas, que le ponen en graves problemas ante defensas presionantes o para hacer frente a playmakers de mayores dimensiones -casi todos-, ha mostrado una escasa disposición/capacidad para anotar, con un tiro errático, y además arrastra una falta de confianza que garantiza parciales escandalosos a favor de los rivales). Si la solución ha de ser Sada, tan honrado como nulo de cara a canasta, vamos arreglados. La solución: Barrett a la calle ya!
Y lo de Pascual también era previsible. Encomiable trabajo a la desesperada el año pasado, pero escasa evolución en este. La ruleta de cambios amenaza con descentrar a todo el mundo. Salvo Navarro no hay ningún jugador que sea referente del juego -quizá Ilyasova- y las idas y venidas al banquillo parece que lejos de generar una dinámica de equipo están actuando en contra de la misma. La sensación que el equipo le viene grande al bueno de Pascual empieza a instalarse en el Palau...

Y del Español, poco que decir: después del derby ya vaticiné lloros para los pericos. Al equipo le falta agresividad y de la Peña. Lo primero va con el carácter -cuanto añoran a Zabaleta-. Y del segundo, era previsible que se rompiera más que jugara. Si a ello se une una pizca de mala fortuna, alguna lesión clave (Pareja) y Kameni cantando día sí día también, entonces se explica que el Español haya sumado 6 de los últimos 30 puntos -suerte del colchón de las dos primeras jornadas-. Y Tintín Márquez es otro al que el banquillo como primer entrenador también parece que le supera...

miércoles, 19 de noviembre de 2008

SUMA Y SIGUE


Realmente es complicado semana a semana hacer alguna aportación original. El Barça sigue acumulando victorias, incrementando la ventaja sobre sus rivales, rompiendo mitos -aquello que los equipos grandes no necesitan ensayar jugadas de estrategia, pura invención cruyffista para esconder su escasa predisposición al trabajo- y convenciendo a todos.

Llegados a este punto de convencimiento en nuestras fuerzas, toca entrar en el estado de ensoñación tan habitual de los culés. Tras querer quemarlo todo tras los dos últimos años, ya nos estamos imaginando los títulos que caerán esta temporada, mientras degustamos la crisis merengue.

Puestos a ellos ya me he permitido echar un vistazo al calendario y hacer un pronóstico: el Barça, que acumula 28 puntos de 33 posibles tras 11 partidos, acabará la primera vuelta con 48 puntos sobre 57 al final de la misma. Esto es, sumará 20 de los próximos 24.
¿Exagerado? No. A razón de 6 victorias y 2 empates en los partidos que faltan, seguro que ya no suena tan complicado. Y si vemos la secuencia de partidos, todavía mejor: victoria sobre el Getafe (¿cuántos le caerán?), empate en Sevilla, victoria sobre el Valencia (pese al habitual gol de Villa), victoria contra el Madrid (¿cuantos...?), empate en Villarreal, victoria sobre el Mallorca (otra goleada), victoria en Pamplona frente a Osasuna (y provocando el cese de Camacho) y victoria sobre el Depor. ¿Factible, no?

Puestos a apostar, partiendo de una situación con 36 goles a favor y 8 en contra, mis cálculos nos sitúan, tras la jornada 19 en con 54 goles a favor y 15 en contra. Lo cierto es que los partidos ante los teóricos rivales de la zona noble de la clasificación van a reducir nuestros promedios, pero que más da.

Y para rematarlo, ¿como quedará la clasificación?
Barça 48, Madrid 40, Villarreal 39, Sevilla 38, Valencia 36.

Y la gracia de todo ello es que el Madrid siga segundo. Por que así soñarán con otro “juntos podemos”. Y así llegaremos al 3 de Mayo, en que el castizo del bigote tendrá que volver a levantarse de su butaca para aplaudir el golazo de Messi en el Bernabeu, después de driblar a medio equipo y hacer que Sergio Ramos estrelle su virilidad contra el poste, en una revisión actualizada del mito de Maradona y Ronaldinho.
En fin, soñar es gratis, el Barça vence y convence, Pep maneja el vestuario y a la opinión pública (la decisión de multar con 500 euros por cabeza -peanuts- por llegar tarde al entrenamiento es tan simbólica como populista y nace de la capacidad de Guardiola para interpretar lo que quiere el soci tras dos años de tant-se-me´n-fotisme), marcamos de jugada ensayada, de corner y hasta sin querer, y los rivales nos admiran -salvo los ¿comentaristas? de Canal +- y temen a partes iguales. Así que disfrutemos. Que siga la fiesta

jueves, 13 de noviembre de 2008

CARPE DIEM



Diez jornadas de Liga y el Barça líder, con una trayectoria impecable (8 victorias consecutivas) tras un inicio titubeante que sembró de dudas a muchos -me incluyo-. Es plazo suficiente para hacer un primer balance, tanto de los puntos positivos -más de los previsibles a inicios de temporada- como de los riesgos que todavía laten en el seno del equipo. A saber:

– Ambición, hambre, deseo, actitud... llamemosle como queramos, pero lo cierto es que el actual equipo -y el entrenador- queda en las antípodas de la indolencia del año pasado. Los partidos no se sestean para luego ir contrarreloj, como ocurría en las últimas temporadas, sino que el equipo sale a intentar marcar uno o varios goles en los primeros minutos. Partidos como el del Gijón, At. Madrid, Almeria, Málaga o Valladolid son ejemplos de ello.
En el polo opuesto, este equipo también ha demostrado que la falta de tensión puede abocarlo al abismo. La 2ª mitad del día del Betis y los partidos coperos ante Basilea y Benidorm demuestran que levantar el pie del acelerador puede traer funestas conecuencias. Y este Barça aun no puede permitírselo.

– Jugadores en estado de gracia: contra pronóstico Guardiola ha conseguido que Messi descolle por sus asistencias, que Eto recupere su mejor versión cuando parecía perdido, que el Camp Nou coree a Xavi y lo valore como esencial. Precisamente ahora que falta Iniesta -el cuarto decisivo-, se antoja imprescindible la presencia de estos tres jugadores en el equipo para garantizar que el siga-saga team funcione a pleno rendimiento. Esto mismo constituye una de las principales amenazas: eventuales lesiones de estos jugadores pondrían el proyecto en situación delicada y obligaría a otros jugadores a dar un paso adelante.
Y es en este punto donde queda todavía camino por recorrer. Mientras algunos valores siguen siendo seguros (Puyol, Touré, quizá Valdés), otros parecen recuperados (Marquez), y diversas incorporaciones muestran un rendimiento creciente (Alves me parece colosal, se convierte permanentemente en un recurso útil en ataque, que abre las bandas, permite la deriva de Messi hacia el interior, agobia al rival... siempre he creido que cuando un jugador rival resulta especialmente odioso por su intensidad, mejor ficharlo; Piqué muestra una madurez y tranquilidad solo ligeramente atisbada en su etapa aragonesa y absolutamente ofuscada en su fase inglesa; Busquets se ha revelado como una alternativa muy válida en el mediocentro defensivo), hay todavía algunos jugadores que bien no pueden dar más de si, bien necesitan despertar pronto de su letargo.
Las dudas se ciernen ya sobre algunos fichajes: ¿el Keita del Barça es el primo malo del que jugaba en el Sevilla? Ganas y potencia no le faltan, pero se muestra impreciso y poco certero en la llegada al área, una de sus principales virtudes; ¿Y sabe Hleb donde está? Este chico enclenque parece perdido, falto de una inyección de pa amb tomàquet, empeñado en conducir el balón para luego darlo atrás... ¿Arsene Wenger es un trilero o nosotros unos primos? Overmars, Petit, Henry, Hleb... ¿Cesc? Uf! ¿Y Cáceres? Al margen de una notable rapidez para acudir al corte -del balón o de la pierna del delantero, tanto da-, muestra gran inseguridad en la salida de balón, algo que se antoja imprescindible en el esquema de Guardiola. A su lado Puyol parece Beckembauer...
Además de estos fichajes, sobre los que aun podemos esperar una cierta progresión, aparecen otros casos que sí parecen ya irrecuperables. El principal: Henry. Sin comentarios. El mercado de invierno debería ser una opción. Fuera Henry (¿cuantos equipos hay en Londres que jueguen la Premier? Alguno lo querrá) y dentro Arshavin (¿dejaremos que lo fichen los merengues?).

– Profesionalidad, compromiso, análisis, comunicación. Estas virtudes son las que esgrime Guardiola para convencer al barcelonista. Los no creyentes -vuelvo a incluirme- esperabamos buenas palabras -como su maestro, el casi siempre fracasado Lillo- y poco más. Dudabamos de su falta de experiencia y excesivo talante para enderezar un rumbo perdido.
De hecho, Pep ha transmitido sus conceptos con claridad meridiana, pero más importante que ello es que, cruyffadas a margen, parece que ha convencido a sus jugadores. Y ello se ha traducido en un cierre de filas incondicional de los mismos con su entrenador.
Y con ello ha contribuido a pacificar el club. Laporta, eufórico, parece una extensión de su entrenador. Pero que no se confunda. El soci está feliz por que el equipo gana y golea, va líder y aun promete más. Pero sigue -una gran parte al menos- sin tragar al President. Si la cosa no ha ido a más es, por una parte, por tratarse de un personaje ya amortizado -mal que le pese, le quedan dos temporadas- y, por otra, por que es mejor disfrutar del espectáculo -aunque sea por TV- que pasarnos el tiempo maldiciendo a la directiva, los jugadores, el míster y todo lo que se mueve. Como conclusión, un consejo para Laporta: calladito estás más guapo.

En resumen, el equipo ilusiona, los rivales también -glorioso Real Unión de Irún-, los partidos se decantan pronto y empieza a correr entre la culerada la pregunta mágica: Avui quants els hi fotrem?
El péndulo culé cotiza en máximos de optimismo, ya cercanos a la euforia que suele desembocar en algún ridículo sonado -de ahí la insistencia de Guardiola en avisar ante los partidos ganados de antemano, estilo Benidorm-, pero es que ya tocaba. La travesía del desierto de los dos últimos años ha sido lamentable, no solo por los resultados sino, básicamente, por la frustración colectiva derivada de la constatación de la decadencia voluntaria de un equipo que podía haber hecho historia durante muchos años.

PS: Cansa ya oir tantas explicaciones a la ausencia de público en el Camp Nou. Es una suma de causas, entre las que cabe incluir el excepticismo del soci sobre el equipo -especialmente en los primeros partidos-, arrastrando aun el cabreo del desastre del último bienio y sin incorporaciones ilusionantes; la desafección con el régimen -entiéndase Junta Directiva de Laporta- también ayuda un poco; las dificultades de acceso y aparcamiento tampoco son favorables -si fuesemos una horda de borrachos hooligans de un equipo inglés el Ayuntamiento nos organizaría hasta fiestas temáticas, pero no parece que sea el caso-. Pero creo que la causa esencial es la combinación mortal de rivales con poco gancho (aun no han venido Madrid, Valencia, Sevilla o Villarreal, por ejemplo), horarios nocturnos (todos los partidos de Liga se han celebrado a las 22h en sábado o 21h en domingo) y retransmisión televisiva.
Estos tres factores combinados hacen inviable llenar el campo, da igual el nivel de juego. Ahora bien, cuando lleguen los citados rivales, aunque los partidos sean retransmitidos, seguro que se superarán los 80.000 espectadores; y si no se transmiten los partidos más que en pay per view, con horarios a las 19h -ya ni sueño con los domingos a las 17h-, ante cualquier rival se alcanzarían los 70.000. Pero si siguen empeñándose en vender los clubes a las televisiones, que no esperen que el socio abonado, además de pagar, acabe regresando a casa pasada la medianoche...

jueves, 6 de noviembre de 2008

YES, WE CAN

Tras una semana de ausencia y dejando al margen el tropiezo anecdótico ante el Basilea -ya dije en su día que la fase de liguilla de Champions, tal como había quedado configurado el grupo, era un paseo militar-, solo cabe reconocer que el proyecto de Guardiola encandila al soci y derriba muros de desconfianza construidos sobre la sospecha de su falta de experiencia, la inestabilidad institucional y la fuga de cracks insuficientemente -en apariencia- cubierta.

Este nuevo Barça, aprovechando la coyuntura, simboliza una ruptura respecto al pasado reciente con la habilidad de hacerlo sin romper con el estilo de juego ofensivo ni haciendo limpieza general del vestuario. Más bien una especie de deconstrucción donde Guardiola ha mantenido la filosofía futbolística, ha recuperado a algunos jugadores y ha impuesto de nuevo la ambición, el compromiso y el trabajo profesional como divisas de su trabajo.

Es por ello que tras constatar la evolución del equipo en la Liga hasta los escépticos al principio debamos reconocer, con una sonrisa nada forzada, que el equipo engancha y que promete logros de envergadura.

Y no vale argumentar en contra que los rivales han sido débiles, por que también lo fueron Numancia y Racing, por que nos hemos hartado a lo largo de nuestra historia de repetir que las ligas se ganan contra rivales pequeños o por que no puede considerarse poco meritorio valupear al At. Madrid, ganar en Montjuic y en San Mames o salir victorioso de la piscina de la Rosaleda. Precisamente las victorias ante leones -venidos a menos, es cierto- y andaluces son las que mejor simbolizan el cambio experimentado por el equipo. En un caso, afrontando el partido con numerosas bajas y ante un rival que llevó el partido al terreno de lo físico, y en el otro teniendo que ganar sin poder jugar a futbol en un terreno que claramente perjudicaba al Barça. El haber demostrado este equipo que es capaz de afrontar encuentros que se ubican en las antípodas de su código genético es lo que llena de orgullo y confianza a los culés de que “aquest any sí”, versión local del Yes, we can.

Pese a los elogios anteriores, creo que sigue existiendo un riesgo considerable derivado de la escasez -en número de efectivos- de la plantilla. Las bajas de corta duración se han sucedido -Gudjohnsen, Keita- y han sido superadas sin mayores problemas, en gran medida por no haberse cebado en jugadores desequilibrantes y también por la aparición de elementos inesperados -Busquets, no tanto Victor Sánchez- que han rendido notablemente. Pero ahora debe afrontarse, ante la fase más exigente del calendario liguero, la ausencia de uno de los jugadores más desequilibrantes (Iniesta). Sin ánimo de llamar al mal tiempo, ¿qué alternativas tenemos en el juego de ataque si, por azar -lesion, expulsión- estuviera ausente en dichos partidos también Messi o Eto?




¿Estamos seguros que podemos ganar a los rivales que nos esperan con, por ejemplo, Messi-Bojan-Henry? ¿Y con Bojan-Eto-Hleb? ¿Y con Messi-Gudjohnsen-Henry? Toquemos madera, pongamos velas a todos los santos y que no haya nuevas bajas en la delantera...
¿Y en el centro del campo? ¿Qué ocurrirá si Xavi -como nos hemos de ver los que lo hemos criticado cuando no daba la cara- se lesiona o sufre un bajón, previsible por otra parte tras tantos partidos acumulados, en su rendimiento? ¿Busquets-Toure-Keita? ¿Victor Sánchez-Busquets-Hleb? ¿Marquez-Keita-Gudjohnsen?

En conclusión, en el Barça actual, hay tres jugadores (Messi, Iniesta y Xavi, Valdés al margen) que no tienen un sustituto definido. El equipo no ha afrontado, de momento, partidos clave sin dos o tres de ellos. Esperemos no tener que hacerlo. Mientras, solo queda reconocer que el equipo enorgullece al culé y permite soñar en ganarlo todo -de la miseria a la euforia solo hay un paso en Can Barça...-.


Al margen de lo anterior, algunos comentarios con mala leche, para no perder la costumbre:

– El gol de falta de Xavi al Málaga estaba cantado. En condiciones normales las faltas se le marchan un par de palmos por encima del larguero. Por pura física, con el balón mucho más pesado por el agua caída y la potencia de pegada reducida por la dificultad de movimientos en un terreno encharcado, la altura alcanzada en el disparo se vio reducida en medio metro, lo necesario para entrar justo por debajo del larguero. Habrá que inyectarle un par de litros de agua al balón antes de cada falta...




– Gasol & Gasol: tercer toque de atención de Phil Jackson a Pau para ver si se pone las pilas y juega más duro (ya deciamos aquí hace meses que Pau, aunque muy bueno, es blandito, blandito), mientras su hermano luce precisamente por su fuerza (de técnica, más justito). A este par, para triunfar del todo, les iría bien contratar al asesor de estilismo de Obama, cortarse el pelo para que no parezca directamente guarro y afeitarse bien la barba.




– !!!El Madrid saca como revulsivo a Saviola!!! Contra una Juve con muchas bajas, con un portero que echaron del Español y con el acabado del Piero como estilete, el Madrid se estrella una vez más fruto de su impotencia futbolística. Aleluya. Parece que aquello que todos vaticinabamos, esto es, que jugando a nada tarde o temprano se pierden partidos, por fin se cumple. El empate en Almeria o la derrota europea son justa recompensa -esperemos que lleguen muchas más- a la racanería futbolística. A la que Van Nistelroy se lesiona lo previsto -para su edad y sus antecedentes- y que Casillas se las traga -¿cuántas faltas lleva haciendo la estatua?-, el Madrid se descompone y recurre a paquetes tipo Drenthe o Saviola. Que sigan así...

martes, 21 de octubre de 2008

¿BARÇA DE NBA?


Ni de broma.

A raiz de la participación del Regal Barça en el cuadrangular de pretemporada -para los equipos NBA- celebrado en Los Angeles este fin de semana, se ha podido leer una serie de titulares de prensa que no hacen más que confirmar el desconocimiento general sobre la NBA.

Afirmar que el Barça rozó la sorpresa en ambos partidos es pura fantasia basada única y exclusivamente en la diferencia al final de cada uno de los partidos. Pero si se repasan las circunstancias de cada uno de ellos se puede concluir que lo mejor para el Barça fue el resultado final. Veamos:

– Lakers
Los subcampeones de la NBA se tomaron el partido como lo que era para ellos: pura pretemporada.
Solo así se explica que 3 titulares (Gasol, Fisher y Radmanovic) estuviesen apenas 18 minutos por cabeza en pista, que rotasen hasta 15 jugadores -en competición oficial el límite es 12, esto suena como las pachangas futbolísticas con 8 sustituciones- o que auténticas castañas sin sitio en la LEB Bronce como la cuota china Sun Yue, el blandito Coby Karl -hijo de un ex-mister del Madrid, más conocido por haber superado un tumor que por sus habilidades en el basket, pero ya se sabe que a los yankees les van estas historias de superación- o el desconocido Brandon Heath -lo reconozco, no se nada de él... pero la propia web de la NBA tampoco: su entrada lleva a un “page not found” muy esclarecedor- tuviesen minutos frente al Barça.
Ello provocó fases de dominio aplastante -más de 20 puntos de ventaja laker- seguidas de periodos de ficticia remontada blaugrana que maquillaron el resultado. Sombra aquí, sombra allá, pero los Lakers iniciaron el último cuarto con suficiente ventaja (15 puntos) como para relajarse en el tramo final y permitirse acabar el partido con un equipo sonrojante (Yue, Crawford, Mihm, Giles y Heath)
Lo que sí hay que reconocer es que Kobe se tomó el partido seriamente y anotó tanto como quiso (28 puntos en 26 minutos, 10/14 en tiros de campo y 6/7 libres), demostrando que siempre que hiciese falta acudiría a la sentencia del partido. Y que el banquillo de los Lakers sigue estando falto de profundidad -como evidenciaron los Celtics en las últimas finales-, a pesar que la presencia del inmenso Bynum promete un mayor dominio de la zona.

– Clippers
El equipo pobre de la ciudad (fuera de play-off la última temporada) afrontó el partido !!!sin sus cuatro mejores jugadores!!! Es como si al Barça -de fútbol- le faltasen Xavi, Messi, Iniesta y Eto, por decir algo.
Y esos jugadores no son del montón. A saber: Baron Davis, el jugador franquicia, un base jugón, ya experto (29 años), que llevó a los Warriors a sus más altas cotas de la década y que llega este año a los Clippers avalado por unos números de escándalo (22 puntos, 5 rebotes y 8 asistencias de promedio); Marcus Camby, un center atlético y muy dinámico, ya veterano (34), gran defensor y reboteador (9 puntos, 13 rebotes y 4 tapones de media), elegido en el pasado Mejor Defensor de la NBA; Chris Kaman, un center blanco aun joven (26), aparentemente tosco, pero consolidado en la liga (16 puntos, 13 rebotes, 3 tapones); y Tim Thomas, un elegante alero ya consolidado (31) pero con un rendimiento (12 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias) siempre inferior a lo que su calidad promete.
Sin ellos -los auténticos cracks sin discusión, incluidos sus dos fichajes estrella (Davis y Camby)-, unos Clippers sin rodaje han vencido al Barça, basándose en un joven alero (24), Al Thornton, tan exuberante físicamente como irregular en el juego... y en el tiro (4/13), un escolta anotador (29) como Ricky Davis, tan compulsivo en anotación... como en el tiro y en el desequilibrio -en el juego y en lo mental-, lo que le ha covertido en un trotamundos, otro escolta veterano (34) en plena decadencia como Cuttino Mobley, y el base rooke Eric Gordon.
En fin, con un equipo muy limitado en lo técnico, con ausencias en todas las posiciones, sin liderazgo ni rodaje, han superado al Barça.
Si bien el resultado final es ajustado (114-109), el marcador se ha movido la mayor parte del tiempo entre 6 y 14 puntos de diferencia, siempre para los locales; y cuando el Barça ha tenido el partido a tiro, siempre han anotado los americanos. Nunca han fallado. Como en la final de los JJ.OO.

En resumen, pretender que el Barça ha tuteado a equipos NBA en su cancha y que ha estado a punto de derrotarlos me parece engañar al aficionado. El Barça ha competido a un nivel digno, ha mostrado orgullo, ha explotado los momentos de debilidad de los rivales -voluntarios, por mor de las rotaciones y la pretemporada-... pero sigue un paso por detrás del nivel de los equipos NBA. Para los futboleros, es como aquellos amistosos Heerenveen-Barça de agosto, en que dejabamos que los holandeses se animaran para acabar 2-6. ¿Alguien pensaba que el Heerenveen podía competir en la Liga española?

Por que, puestos a decir tonterias, me permito afirmar que si a Lakers y Clippers les hubiesen pitado los pasos de salida, el Barça hubiera ganado el torneo sin bajarse del autocar. ¿Una parida? Pues como los titulares de prensa, ni más ni menos...

ASÍ, ASÍ, IGUAL QUE EL MADRID

Pues sí, el Barça del estilo irrenunciable -al ataque, con posesión y toque... lo prometo, el ripio ha sido involuntario- ganando partidos al estilo del Madrid. En Montjuic, con un penalty al límite del tiempo (como los blancos en el Calderón). Los pericos pueden añadir lo de inexistente, si con ello son más felices. En San Mames, con un juego rocoso, con un centro del campo más físico (Touré, Keita, Victor Sánchez, después Busquets) que técnico, con pocas ocasiones de gol... y con el portero salvando el partido!!!

Y lo cierto es que no me desagradó ganar el partido como se hizo. Es más espectacular golear, pasearse en un rondo infinito, entrar con la pelota en la portería después de un festival de rabonas, espaldinhas, colas de vaca, remates del escorpión, chilenas y filigranas mil, pero lo único que al final vale es ganar, ganar y ganar... ganar, ganar y ganar... ganar, ganar y ganar. Por una vez hasta Luis Aragonés, dentadura volante mediante, tiene razón.

Por que este partido es el típico ante un rival limitado técnicamente, que aprieta en todo el campo, con fuerza, jaleado por su público y a un ritmo muy superior al del tiqui-taca. Y el Barça de los dos últimos años hubiese ido dejando pasar el tiempo, a la espera del fogonazo de inspiración salvador. Y en uno de sus despistes habituales, gol del rival y a remontar. Sin lograrlo. Y si por casualidad el Barça marcaba primero, el rival a remontar. Y a lograrlo casi siempre.

Al menos el Barça mostró en Bilbao, salvo los dos golpes francos concedidos en la 1ª parte, un absoluto control del partido, impidiendo las contras del Athletic. Es cierto que el juego no fue brillante, al menos no hasta que Iniesta empezó a aparecer en la 2ª mitad -justo cuando uno empezaba a rajar por su juego y sus goles con la roja-, pero tampoco hizo falta. Ocasiones claras, pocas. Pero Eto se reivindicó -luego falló un gol que hubiera firmado otro mito de San Mames (Julio Salinas)- y recuperó lo que le hizo letal: la capacidad de abrir los partidos con sus goles, basados en la velocidad y el instinto. El león indomable se reencontró en la leonera -algo mansos, pero poco más pueden hacer manteniendo su filosofia canterana en epocas de globalización-.

Y el partido mostró algunas notas para la esperanza: Victor Valdés hizo sus primeras paradas de mérito de la temporada y salvó los primeros puntos; Abidal parece recuperar su nivel de inicios de la temporada pasada; Piqué se consolida en el centro de la defensa como alternativa válida a Puyol-Marquez; Hleb aparece bulliciosa y con unas señas de identidad que recuerdan a la escuela del Mini (mucho toque y mínima capacidad goleadora: 11 goles en 100 partidos en la Premier); Toure sigue siendo un gigante indestructible, tanto da una hernia que un esguince...

Y algunos para la preocupación: Alves sigue siendo tan útil en ataque como empanado está en defensa, olvidando su banda; las lesiones acechan (Gudjohnsen, Xavi, Keita, Márquez) a una plantilla que sigue pareciéndome corta.

Y el míster, con veleidades a lo Cruyff. Un día debuta Busquets -con éxito indiscutible de momento-, otro día nos inventamos a Puyol de lateral izquierdo -más discutible-, después condenamos a Martín Cáceres -¿quien lo ficho? ¿el mismo que a Mario? ¿el mismo que a Eskurza, Escaich, Korneiev y Jose Mari?- y para rematarlo hacemos debutar a Victor Sánchez -en lugar de Busquets, cansado después de jugar el martes con la Sub-21!-. Esta bien querer demostrar criterio propio, pero los experimentos, mejor con gaseosa (o con 3 goles de ventaja en el marcador).

Y puestos a soñar, en el más puro estilo ciclotímico del culé, ahora cabe esperar otras 5 victorias seguidas en Liga (Almería, Málaga, Valladolid, Recreativo y Getafe) antes de afrontar la cuesta de diciembre instalados en el liderato. ¿Alguien lo duda? ¿O sería tildado de pesimista si lo hiciese? Juntos, podemos, como el Madrid...

lunes, 6 de octubre de 2008

CON PATATAS......

Se comió el Barça al At. Madrid, más pupas que nunca.

El partido tuvo poca historia, permitió el lucimiento de las virtudes blaugranas al tiempo que retrató las limitaciones colchoneras, especialmente la falta de concentración de los primeros diez minutos y la falta de capacidad de reacción posterior. A ello cabe unir, es justo decirlo, una nueva puesta en escena ambiciosa por parte del Barça, lo que empieza a ser una noticia ya repetida -especialmente importante tras el gris partido en Donetsk-, y un alto porcentaje de acierto cara al gol -esto sí es noticia-.

Lo cierto es que los pesimistas podrían decir que la victoria no tuvo mérito, ante un Atlético patético (Ujfalusi hospitalizado con fractura de cintura, la misma lesión que Alkorta), que recordó al que suele enfrentarse al Madrid y acaba habitualmente goleado. Pero no es menos cierto que el equipo de Guardiola buscó una y otra vez la puerta madrileña -al menos en el primer tiempo-, movió el esférico con gran velocidad e hizó disfrutar a la culerada. Y no solo eso, sino que se pudó disfrutar del virtusiosismo de las estrellas (Messi -¿donde estuvo el Kun?-, Eto -volvió el goleador letal, egoista hasta para tirar penalties-, Xavi -ayer sí pareció el de la Eurocopa-, Iniesta -pese a los dos postes-) y hasta del renacimiento de los proscritos (sensacional gol de Henry y gran presencia en el juego de Gudjohnsen -que habrá batido su record goleador, con 2 en 6 jornadas-).

Los optimistas podrán caer en la euforia. Pero lo mejor sería mantener la cabeza fria. El equipo ha corregido, en cuanto a resultados, el errático inicio (1 punto de 6), aprovechando un calendario en principio benévolo -no tanto los dos últimos partidos-. A nivel de juego, con altibajos, se evidencia una progresión en la aplicación de los conceptos que pregona el libro de estilo de Pep (esto es, posesión, bandas abiertas, presión en la salida del contrario, jugadas de estrategia... traje y corbata). Y en cuanto a la plantilla, parece que la dinámica del grupo es positiva, algunos que parecían perdidos apuntan recuperación, los nuevos van entrando, los jovenes empujan con fuerza... y todo ello !jugando sin portero!

Frente a lo positivo, persisten elementos que invitan a la prudencia: el equipo sigue siendo tierno -en construcción-, la fortuna se alinea de forma caprichosamente con Guardiola -los muchos postes se acaban viendo compensados con goles en el último minuto ((Español), remates imposibles (Guddy frente al Betis) o puestas en escena inmejorables (At. Madrid)-, los árbitros de momento muestran un respeto (3 penalties ya) que parecía pérdido, y las lesiones, de momento, son mínimas (Hleb). Como esto es muy largo, mejor no exagerar. Son tres puntos conseguidos de forma espectacular pero valen lo mismo que los tres que tiramos contra el Numancia. Disfrutémoslos, ahora que quedan dos semanas hasta la próxima jornada.

Por cierto, con las mismas patatas me como mis palabras tras la segunda jornada, donde me temía que el equipo, afectado por los malos resultados, nos abocara a una nueva temporada en blanco, descolgados en la clasificación desde el principio y apelando a la Champions. No hemos ganado nada -nadie lo ha hecho a estas alturas de temporada-, pero hemos recuperado la esperanza y hasta parte de la autoestima. Voto de confianza al equipo y al míster.

Y con más patatas me como mi pronóstico sobre la goleada merengue al Español. Que alegría para los culés poder celebrar que los pericos nos han hecho un favor. Encantado de haberme equivocado.

Así pues, empachado de patatas acabo la 6ª jornada, la que nos deja emparejados con el Madrid y con el mejor partido del Barça en los últimos años, ¿no, Johan?

OMERTA

domingo, 28 de septiembre de 2008

LLORONES!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!


Otro derby entre Español y Barça que acaba con los pericos quejándose del árbitro y culpándole de su derrota. Parece como si históricamente los directivos del “altre equip de la ciutat”, encabezados por un presidente con una incontinencia verbal que solo resulta admisible en un club con escasa trascendencia más allá de su hinchada, quieran utilizar el habitual recurso de la parcialidad arbitral como único argumento para explicar la superioridad blaugrana. No deja de resultar curioso que dicho recurso suelen utilizarlo solamente tras perder con los culés, nunca frente, por ejemplo, al Madrid -lo veremos esta semana, cuando alegremente aceptarán una nueva goleada en el Bernabeu- o ni siquiera ante los equipos de su Liga -aquí cada cual que incluya los equipos que quiera; en otra entrada de este blog ya dí mi parecer-.

Y me parece lamentable la inculpación del colegiado cuando, en lo futbolístico, la diferencia entre Barça y Español fue ayer abismal. Me cuesta recordar un partido en Sarrià o Montjuic donde el Barça haya dominado con tanta claridad, haya dispuesto de tantas y tan claras ocasiones y, sobre todo, donde el portero del Barça haya tenido tan poco trabajo. Algunos expertos en el mundo del fútbol ensalzan hoy la táctica del Español, trazan paralelismos con la del Numancia, alaban el esfuerzo defensivo de los delanteros. Que quieren que les diga. Todas ellas son armas de equipo menor, de conjunto acomplejado y sin otra opción que el recurso a la heroicidad, a la defensa numantina -otra vez-, a la épica. En el pasado el Español utilizaba el derby para creer en si mismo, para superar barreras y plantar cara al Barça, que históricamente maldecía las dificultades que hallaba en Sarrià -donde el Madrid se paseaba con un ambiente mayoritariamente afin-. Es por ello que el planteamiento del Español y, aun más, su desempeño en el campo, me parecen una claudicación del espíritu rebelde que históricamente mostraba en el derby.

Y si el partido no acabó en goleada de escándalo fue por la falta de puntería de los barcelonistas, el acierto de Kameni -por cierto, ¿por que no ficharlo a final de temporada, libre de contrato y joven -con mucho margen de mejora- en lugar del cada vez más inseguro Valdés?-, los postes (ya van 6 en Liga, a saber, Alvés (2), Eto, Messi, Henry y Xavi), los goles salvados bajo los palos... y el árbitro. Y el árbitro, sí. Por que puestos a repasar la actuación del nefasto trencilla -¿alguién sabe de donde viene esta denominación?- Medina Cantalejo (por cierto, el Barça llegaba al partido con un inexplicable balance de 6 victorias-6 empates-6 derrotas con él como colegiado, solo atribuible a una evidente tendencia antibarcelonista), creo que pueden encontrarse algunas claves a sus errores -que los hubo-: para empezar, no vió un posible penalty por manos en el área perica a centro de Alves y lo saldó con una tarjeta a Busquets por protestar; como cualquier jugada de este tipo (manos involuntarias), la falta de criterio arbitral hace que siempre haya un equipo que se sienta perjudicado, tanto si se pita penalty o no. En todo caso, optó por favorecer al Español.
El siguiente error de bulto -más del linier ciego que del árbitro tapado- fue conceder el gol del Español, ese que Sánchez Llibre no debió ver cuando habla de adulteración y prostitución entre lágrimas. Y, sin duda, al ser consciente de sus errores y siendo evidente el devenir del partido, con un baño de fútbol absoluto por parte del Barça, fue cuando decidió compensar. Y lo hizo convirtiendo en tarjeta una simple falta en una pugna por un balón aereo. Y con ello, al descanso. El Español señala la expulsión como el momento clave, pero ello no deja de ser tendencioso. Hasta ese momento el Barça había tenido las mejores ocasiones -los goles eran cuestión de tiempo- y, sin duda, si el árbitro hubiera señalado el penalty de Moisés y anulado el de Coro -cuidado, si sus goles milagrosos dejan de dar victorias, no sé quien salvará al Español-.
En la segunda parte el Español se atrincheró en su área, renunció al fútbol, perdió el tiempo, desplazó balones -curiosa la queja de Márquez, pidiendo que se saque en el lugar de la infracción y con el balón parado... esas deben ser las trampas que pedía para ganar al Barça- y se mostró como un equipo mediocre. Lo siento, pero así fue. Solo la ilusión de sus seguidores por derrotar al barça y la frustración por el desenlace, salpicado por los incidentes en las gradas, pueden hacer que no reconozcan la triste actuación de su equipo, empequeñecido como nunca.
Y en la segunda parte el árbitro contemporizó. Lo hizo, por ejemplo, cuando perdonó la 2ª amarilla a Román Martínez en una entrada desproporcionada por la espalda a Xavi -¿tampoco se acuerda el berberechero de esta jugada?-. Respiró cuando Henry empató, ya que pensó que así no recibiría tantas críticas por el gol regalado al Español del que tan consciente era a esas alturas.
Y su gran problema llegó en el último segundo. El derribo de Pareja a Eto fue, para Medina Cantalejo, clarísimo. Como lo fue para la mayoría de los espectadores, en el campo o por televisión. Luego la repetición puede confirmar que primero toca el balón. Cierto. Después, el pie de apoyo de Eto. También cierto, ¿no? Si el toque al balón no desvía lo suficiente la trayectoria de este como para impedir al delantero el remate, y luego este es derribado -impidiendo dicha posibilidad de remate-, ¿es penalty o no?Cada uno tendrá su opinión. En otra entrada de este blog reconocí el penalty de Martín Caceres frente al Betis, donde se llevó por delante balón y jugador. Lo más parecido a la jugada del derby. En cualquier caso, en directo, sin repeticiones, Medina Cantalejo -¿por qué los árbitros son la única subespecie del mundo que necesitan dos apellidos para ser conocidos?- tuvo claro que sus errores hasta aquel momento habían tenido un claro beneficiario neto (el Español, claro) y fue consciente del escándalo que provocaría el no señalar un penalty que él vio claro -otros también, otros no, fútbol es fútbol-.

Ahora bien, culpar al árbitro de la derrota cuando se ha sido barrido del campo en lo futbolístico es propio de llorones. Sin paliativos. Y resulta hasta cómico cuando es la misma cantinela de cada temporada. Basta repasar los archivos para ver que cada derby celebrado en Montjuic va seguido -siempre que acaba con empate o victoria culé- de las quejas pericas, referencias al robo arbitral, al atraco pito en boca... bua, bua, bua.

En otro orden de cosas, la más firme condena por los altercados de un grupo de degenerados boixos nois. No representan para nada al “soci”. Y si desde este blog se ha sido muy crítico con Laporta -nueva salida de tono en el palco, por cierto, respondiendo airadamente a los que buscaban provocarle-, también se le ha reconocido su decidida apuesta, aun con amenazas personales de muerte, por la erradicación de la violencia del Camp Nou. Ello plasmado en la expulsión de dichos indeseables del club, perdiendo su condición de socios. Es por ello que resulta lamentable que las medidas de seguridad que se aplican en el coliseo blaugrana no funcionaran ayer en Montjuic. ¿No era un partido de los calificables como de máximo riesgo? ¿No se efectúan registros a los asistentes, especialmente aquellos ataviados con enseñas de grupos radicales? Lo siento, pero además de los directamente responsables -esto es, los violentos que amparados en la masa se comportan como degenerados-, deberían revisarse con rigor los negligentes criterios de control aplicados por parte del Español y/o los cuerpos de seguridad. De esto no puede responsabilizarse ni al Barça ni a Laporta.

Y nada más. Bueno, sí. Un consejo a los llorones del Español: más vale dejar de culpar al árbitro de las limitaciones propias -esto es aplicable a cualquier equipo, también al Barça- y buscar de cara al mercado de invierno a un sustituto para Ivan de la Peña. Por que pretender que el cántabro, cada año menos activo por su fragilidad muscular, sostenga todo el juego de ataque, apoyado en el no menos decadente Tamudo -impagable su aportación a la historia del Español, como evidente su deterioro físico-, es francamente suicida. Y si no se remedia de alguna manera (de todos modos Sporting, Málaga y Numancia ayudarán) los lloros pueden acabar siendo de otro tipo a final de temporada...

jueves, 25 de septiembre de 2008

ESPEJISMO ISLANDES



Pues con la duda nos quedamos. El día de la revalida, de la confirmación del equipo de Guardiola, de dejar atrás las dudas iniciales, aun no ha llegado. Los optimistas preveían un triunfo claro sobre un Betis -hasta ahora incapaz en ataque- que disiparía las dudas de los escépticos pesimistas.

Pero la verdad es que todo lo positivo de la primera media hora de juego, personalizado en la efectividad de Eto, se ve oscurecido por la desconexión, ya iniciada en el último cuarto del primer tiempo y confirmada en el segundo.

Lo peor es confirmar que en este equipo las ganas, el hambre y la ambición, señas de identidad esgrimidas hasta la fecha también pueden dejar paso a la indolencia, el mínimo esfuerzo, la falta de carácter -¿donde estaban en la segunda parte esos centrocampistas a los que, con viento a favor, tantos consideran los mejores del mundo?- y, con ello, la pérdida de la iniciativa, el desorden defensivo y los goles del rival. Y esta es la crónica de la temporada pasada y la anterior. ¿Significa que lo visto hasta ahora era un espejismo?

Mi opinión es que el equipo tiene todavía muchas cosas por mejorar, algo lógico en un equipo medio nuevo, pero confirma también que la euforia por una victoria ante un mediocre Sporting de Gijón no debe nublar la vista a nadie.

Y entre lo positivo, la capacidad de reacción final para conseguir la victoria, de la mano de un inesperado Gudjohnsen, un jugador denostado por todo el mundo -por méritos propios-, que ha salvado los muebles, los tres puntos y ha evitado que los nervios se desatasen al final. ¿Será también un espejismo la recuperación de Gudjohnsen?

Pero seamos consecuentes: lo que vale es la victoria y sumar puntos.
Para todos los puristas, una pregunta: ¿prefieren el empate frente al Racing con el mejor fútbol de los últimos años o la victoria tras la desconexión total y el bacalao salvador?

Y, por cierto, para aquellos que apelaron a la mala suerte tras los dos primeros partidos como argumento frente a los que no veían -ni acabamos de ver todavía- las excelencias del presunto nuevo dream team que algunos quieren vendernos, hoy pueden dar gracias a la Mercè. Por que si bien se puede alegar un lanzamiento de falta al poste (4º de la temporada en Liga), también deberiamos reconocer el clamoroso penalty de un Martín Cáceres acelerado sobre Sergio García que el árbitro se ha tragado con patatas. Gracias.



Y para terminar, un recadito para Txiki -de cara a la temporada que viene, ya que ha iniciado su período vacacional hasta mayo-: necesitamos un portero que sea alternativa de verdad a Victor Valdés. El Betis, incapaz de marcar en las tres primeras jornadas, nos ha clavado dos. Y José Mari, después de un año sin hacerlo, ha vuelto a mojar.



Se dirá que Victor no podía hacer nada, que estaba vendido, etc. Pero no es menos cierto que en el primer gol la disposición de la barrera no era la mejor -y esa es responsabilidad del guardameta- y en el segundo se queda a media salida, toca el balón sin fuerza y se le cuela. Lo dicho: no para un solo remate difícil. Aun suerte que no se ha tragado -a punto ha estado- un disparo lejano de Capi, en la que debe ser su primera parada de la temporada.

martes, 23 de septiembre de 2008

AMBICIÓN, PRESIÓN... y GIJÓN

Y al tercer partido -de Liga- llegaron los goles. De jugada y a balón parado. De cabeza, con la derecha, con la zurda y hasta en propia puerta. De la sequía a gustarse -¿!regresó el jogo bonito!?-. Lo cierto es que ya tocaba una alegría, una victoria fuera de casa sin sufrimientos, con el Canal + de testigo.

Me gustaría señalar que, a diferencia de los partidos anteriores, el equipo mostró una ambición desmedida, salió a por la victoria desde el primer minuto -de hecho el primer rondo por todo el campo duró más de 60 segundos-, no especuló durante los primeros compases a la espera de ver la situación en el campo y, cuando abrió el marcador, fue a por más. La ausencia de esa ambición fue una de las constantes que más exasperaron al culé en los dos últimos años. El hambre que desapareció con los ya lejanos títulos parece que empieza a recobrarse.

Y dicha ambición encontró su máxima expresión en la presión en zona de ataque, desarrollada por toda la unidad ofensiva y con una defensa lo suficientemente adelantada como para impedir progresar al rival y permitir recuperaciones cerca del área contraria. Esta presión, que caracterizó especialmente al Barça del primer título de Rijkaard, apenas se había esbozado hasta el partido del Molinón. El domingo sí se presionó de forma continua, sin concesión, hasta ahogar al rival. Excelente despliegue físico con óptimos resultados.

Dicho todo lo anterior, que resume la satisfacción que como buen culé no puedo negar, creo que es conveniente sosegar la euforia de aquellos que, como mi alter ego en este blog, ya danzan ebrios por Canaletes celebrando no se muy bien el qué. Por que, no nos engañemos, hemos sumado 4 puntos de 9 posibles frente a colosales rivales: Numancia, Racing y Sporting. Dos de estos acabarán en 2ª División, y alguno lo hará con unas cuantas jornadas de antelación. Por tanto, no nos volvamos locos por una victoria contra un rival mediocre -no mucho más que el Numancia, que desde que nos ganó conservando el gol a los 10 minutos ha sido incapaz de mantener su ventaja contra Madrid y Villarreal-. Debemos esperar a los próximos partidos para confirmar si seguimos progresando o ha sido flor de un día. Una goleada contra el Betis y una victoria en casa de los pericos -no hace falta vapulearlos, mejor ganar por la mínima y a poder ser con un arbitraje dudoso para que así Sánchez Llibre tanga toda la semana para llorar- sí confirmarían lo que el equipo apunta.

En fin, alegría con moderación, no vaya a ser que nos empachemos sin haber hecho apenas nada.

Y para acabar, algunas reflexiones:

– Celebro infinitamente que “l´anxeneta de Terrassa” -también conocido como “el chivato”- y que el “niño porcelanas” empiecen a marcar goles y que, además, alguno sea de los que desnivela el marcador. Se me ocurre plantear un reto: si realmente son centrocampistas ofensivos, con llegada a gol, en un equipo ofensivo como el Barça deberían acabar marcando de 8 a 10 goles en Liga. De momento llevan uno cada uno. Con placer me tragaré mis palabras sobre su ineficacia si alcanzan tales cifras. Si no, seguiré manteniendo mi opinión: mucha estética y poca eficacia. Por cierto, Pep, ¿para cuando una ración de pa amb tomàquet para Xavi, a ver si en algún corner llega al lateral del área pequeña...?
– Dado que nadie en el entorno del club parece dispuesto a hacerlo, me permito decirlo yo: !!!JOHAN, ¿POR QUÉ NO TE CALLAS?!!! Estoy harto de tener que leer -y luego oir comentar a decenas de tertulianos- las sandeces trasnochadas del oráculo, capaz de mantener una cosa y luego la contraria y encima atribuirse el mérito de todo. Afirmar que el partido frente al Racing fue el mejor de los últimos años es un insulto a la inteligencia del soci, una perfecta boutade de un personaje con un ego tan desmesurado que pretende atribuirse todo lo bueno de la historia del fútbol mundial (como futbolista, como entrenador, como forjador de estilos, como tutor de entrenadores) sin reconocer nunca ningún error. Por cierto, Pep, ¿por qué no le dices al guru que tantas alabanzas baratas te perjudican más que ayudan? ¿O es que quizá prefiere que te estrelles, no vaya a ser que iguales sus logros, como Rikjaard, y tenga que empezar una campaña para borrar su memoria, cual faraón caído en desgracia?
– Me sorprendió oir el otro día a Guardiola declarar que, en su análisis continuo sobre los partidos que se avecinan, baraja múltiples opciones, pero que luego no tiene tiempo de entrenarlas. ¿No era este el entrenador que iba a recuperar el trabajo y el compromiso? ¿Hay alguna cláusula contractual que impida a los jugadores “trabajar” más de dos horas al día? La verdad es que entre jornadas de descanso post-partido y excursiones a recoger sus coches sus 4x4 de lujo -!que dura es la vida del jugador del Barça en estos tiempos de crisis!- todo me suena a discurso políticamente correcto para enmascarar la tolerancia infinita con la plantilla.

PS: Me niego a valorar las pachangas de la fase previa de Champions. Me reservo hasta la eliminatoria de octavos, a la que deberiamos llegar como primeros de grupo con la gorra. Supongo que Leoncio no me acusará de tristón pesimista por esta afirmación...